Historias ciudadanas

Regalar salud y vida digna a las personas mayores

Para Margarita, una mujer de 70 años de la Ciudad de México, calmar la angustia durante esta pandemia no ha sido sencillo.

Ya está vacunada, pero sus hijos aún no. Quisiera verlos más seguido, pero salen constantemente para trabajar, muchas veces sin la prevención necesaria, y eso la aterra.

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Aunque sabe que está protegida de no enfermarse de gravedad, quisiera que su familia tuviera el mismo cuidado y consideración por su salud.

Estamos en el momento preciso para hacer un examen de conciencia sobre las acciones que realizamos para protegernos a nosotros y a los más vulnerables de nuestra comunidad, como las personas adultas mayores.

A partir de este domingo 25 de julio, la Iglesia Católica comienza la Primera Jornada Mundial de los Abuelos y los Adultos Mayores, establecida recientemente por el Papa Francisco.

La forma de celebrar esta propuesta es regalar una visita a la persona mayor de nuestra familia o de nuestra colonia. Pero, para hacerlo de manera presencial, tenemos que unirnos al llamado: debemos estar vacunados y cumplir con todas las medidas de prevención para no ponerles en riesgo.

El mensaje de esta celebración es claro: nuestra misión en esta pandemia es combatir el abandono, darles atención, cuidado, además de estar al pendiente de sus necesidades para que tengan una vida digna.

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Respetar y participar en el proceso de vacunación, además de fomentar el autocuidado de la salud física y mental, es una muestra de ese interés, compromiso y amor a los más grandes.

En México, el llamado más enérgico va hacia las personas de entre 30 y 39 años de edad. Sorpresivamente, ha sido más complicado apelar al entusiasmo de esta población que al de sus padres o abuelos. Es posible que tengamos que cambiar el discurso.

La inmunización no sólo traerá beneficios a la persona que la reciba, sino también paz a quienes más quieren.

Durante todo este proceso, en el Consejo Ciudadano para la Seguridad y Justicia de la Ciudad de México no dejamos solos ni a los adultos jóvenes ni a los mayores. Los acompañamos con atención psicológica gratis, por llamada en la Línea de Seguridad o en el Chat de Confianza 55 5533 5533, para superar el miedo a la vacuna o al contagio, según sea el caso.

A cualquier hora o día les damos recomendaciones para fomentar la convivencia positiva, el autocuidado y el cuidado de los otros.

Hay dos regalos que le podemos dar a nuestros abuelos y padres de familia en esta Jornada. Uno es nuestra presencia física, virtual o espiritual, en contra del maltrato y el olvido. Y el segundo es el verdadero interés por garantizar su bienestar físico y mental. Vacunémonos, cuidémonos y unámonos por la dignidad mayor.

*Salvador Guerrero Chiprés (@guerrerochipres) es Presidente del Consejo Ciudadano para la Seguridad y Justicia de la Ciudad de México.

Los textos de nuestra sección de opinión son responsabilidad del autor y no necesariamente representan el punto de vista de Desde la fe.

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