Historias ciudadanas

Mujer, igualdad desde la familia

Las desigualdades, falta de inclusión, así como las violencias materiales y digitales que enfrentan las mujeres encuentran atención en lo familiar, ciudadano y religioso, espacios que convergen ante el 8M y la construcción de entornos de sana convivencia.

Sofía creció en un núcleo familiar que ella consideraba “tradicional”. Su padre era el proveedor, su madre estaba dedicada a la crianza y al cuidado del hogar; las labores domésticas les correspondían a las dos por ser las mujeres.

Ahora, a sus 37 años su familia integrada por su esposo y dos hijas está basada en valores que fomentan la igualdad, la distribución de tareas y la defensa de los derechos de cada uno a la libertad y equidad. Todas y todos son iguales.

Este 8 de marzo que se conmemora el Día Internacional de la Mujer, lo van a celebrar acompañados de vecinos con quienes comparten y procuran inculcar en su comunidad el valor de las mujeres y el derecho a una vida igualitaria y sin violencia.

El Papa Francisco en más de una oportunidad ha enfatizado el importante papel de las mujeres en la vida civil, abogando por el reconocimiento pleno de sus derechos y la necesidad de generar espacios y condiciones en los que se respete su talento y aporte.

En estos últimos decenios, como ha dicho el Pontífice, junto con otras transformaciones culturales y sociales, la identidad de la mujer en la familia, la sociedad y la Iglesia han tenido cambios notables; su participación ha crecido.

Y esa transformación se aprecia en la profundidad de los cambios promovidos en el Vaticano, con la apertura a la integración de mujeres en cargos de la Curia romana, basado en las cualidades profesionales.

Jesús, lo dicen las narraciones del Nuevo Testamento, otorgaba un trato igualitario, sin discriminación, a las mujeres. Su presencia no era solo la de acompañantes, sino de compañeras, discípulas, consejeras.

La mujer, en la Iglesia, es más importante que los obispos y los sacerdotes. El valor de la Virgen María es la mayor prueba.

En la sociedad aún hay pendientes. La construcción de espacios libres de violencia de género es una tarea que comienza en la familia, en la educación de las y los hijos, con la deconstrucción de actitudes machistas que normalizan e invisibilizan esas violencias.

Desde el Consejo Ciudadano de la Ciudad de México contribuimos en ese proceso, con atención empática para ellas, a través de la Línea Mujer y Familia o el Chat de Confianza, 55 5533 5533, donde también escuchamos a hombres que buscan terminar con los roles de género.

 

*Los artículos de la sección de opinión son responsabilidad de sus autores.

 

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