Opinión

Fortaleza juvenil a favor de la comunidad

En 2017, un video del Papa Francisco dirigido a las juventudes acaparó numerosos espacios mediáticos y en plataformas de internet. El mensaje fue emotivo, claro y de vigencia permanente: “Con sus planteos, con el coraje que tienen, con sus sueños e ideales se caen los muros del inmovilismo y se abren caminos que nos llevan a un mundo mejor, más justo, menos cruel y más humano”.

La inclusión de los jóvenes en la construcción de una comunidad fuerte, segura y unida, incluso en esta contingencia por COVID-19, es fundamental. Así, también nosotros —sociedad civil, autoridades y familias— debemos proporcionarles herramientas para que puedan fomentar valores y sientan protegidas su integridad y su salud mental.


Es natural que durante la contingencia por COVID-19 y en el camino gradual hacia la Nueva Normalidad, los estudiantes pasen por momentos difíciles y en algunos casos hayan experimentado actos de violencia en los lugares donde viven. Es lógico también que el distanciamiento social de sus compañeros y amigos, por un lado, y el aislamiento en casa, les provoque malestar, ansiedad, angustia o incertidumbre. A ello le sumamos las modificaciones de su vida tal cual la conocían, a un mundo más tecnológico y áspero.

Para el Consejo Ciudadano, aproximarnos a jóvenes de diferentes estratos sociales es fundamental. Por eso, hace unos días celebramos un convenio con la Universidad Autónoma de la Ciudad de México, a cargo de la rectora Tania Holga Rodríguez Mora, institución que, de acuerdo a su historia y a sus valores, tiene como función primordial la formación de ciudadanas y ciudadanos con capacidad para analizar la realidad de manera crítica y multidimensional de los problemas de su entorno.
El objetivo es difundir y acercar la atención gratuita y 24/7 que damos en la Línea de Seguridad y Chat de Confianza 55 5533-5533 a estudiantes de nivel superior contra la violencia de género, el maltrato en el hogar y la paz mental, principalmente.

Además, realizaremos capacitaciones a las más de 15 mil alumnas y alumnos de sus cinco sedes, precisamente ubicados en zonas de primordial atención para la prevención del delito y la reconstrucción del tejido social: Cuautepec (Gustavo A. Madero), Casa libertad y Plantel San Lorenzo Tezonco en Iztapalapa, el plantel del Valle (en Benito Juárez) y Cuauhtémoc.

Queremos que los jóvenes de este espacio universitario tengan a su alcance herramientas para la resolución de conflictos y atraer bienestar en su interior y exterior, lo cual contribuirá a fortalecer a la convivencia positiva y a construir una sociedad más justa y humana.

Trabajamos en coordinación para que el ímpetu de los universitarios contribuya a movilizar el mundo, que parece que por un momento se detuvo durante la pandemia. Ponemos manos a la obra también para aportarles calma, consuelo, soluciones que les apoyen a enfrentar las distintas transformaciones que trae consigo la Nueva Normalidad. Aquí, no sólo la comunidad estudiantil, sino también la comunidad en general, puede unirse a proteger sus sueños e ideales en favor de todas y todos.

*Salvador Guerrero Chiprés (@guerrerochipres) es Presidente del Consejo Ciudadano para la Seguridad y Justicia de la Ciudad de México.

Los textos de nuestra sección de opinión son responsabilidad del autor y no necesariamente representan el punto de vista de Desde la fe.

¿Ya conoces nuestra revista semanal? Al adquirir un ejemplar o suscribirte nos ayudas a continuar nuestra labor evangelizadora en este periodo de crisis. Visita revista.desdelafe.mx  o envía un WhatsApp al +52 55-7347-0775

Comentarios