Opinión

El conflicto histórico entre las iglesias ortodoxas de Rusia y Ucrania

03El cristianismo llega a Rusia y Ucrania hacia el siglo IV, pero es en el siglo IX cuando se empieza a expandir. En 988 Vladimiro I de Kiev se bautiza y adopta la religión del Imperio bizantino como la oficial del reino de la Rus de Kiev. En 1988, la Iglesia ortodoxa rusa, también la de Ucrania, celebró su primer milenio.

Por siglos la Iglesia ortodoxa rusa fue parte del Patriarcado Ecuménico de Constantinopla. Los obispos eran consagrados por el Patriarca ecuménico. En 1448, la Iglesia ortodoxa rusa se declara como autónoma de Constantinopla, pero es hasta 1589, que el Patriarcado de Constantinopla reconoce oficialmente la autocefalía de la Iglesia ortodoxa rusa.

En 1686, la Iglesia ortodoxa rusa anexiona a la Iglesia ortodoxa de Ucrania. En 1919, después de 233 años, la Iglesia ortodoxa de Ucrania se declara autónoma del Patriarcado de Moscú. La incorporación de Ucrania a la URSS da al traste con esta decisión. En 1991, tras la independencia de Ucrania, el Patriarcado de Kiev proclama su independencia de la Iglesia ortodoxa rusa.


El Patriarcado de Moscú aplica la excomunión y expulsión de los obispos que pertenecen al Patriarcado de Kiev en 1997. Declara que la Iglesia ortodoxa de Ucrania rompe con la Sucesión Apostólica. En 2004, el Santo Sínodo del Patriarcado Ecuménico de Constantinopla, condena como cismáticos a quienes integran la “Iglesia ortodoxa ucraniana -Patriarcado de Kiev- por atentar contra la Iglesia ortodoxa y sus Sagrados Cánones”.

Después de la celebración del Concilio y Santo Sínodo del Patriarcado Ecuménico de Constantinopla, en abril de 2018, se toma la decisión de considerar el tema de la autocefalía de la Iglesia ortodoxa de Ucrania. En junio del mismo año, el patriarca Bartolomé I, cabeza del Patriarcado Ecuménico, declara: Que en 1686, la Iglesia ortodoxa rusa anexionó en forma canónicamente inaceptable a la Iglesia ortodoxa de Ucrania. Y a partir de ese hecho histórico, reconoce la legitimidad de la autocefalía de la Iglesia Ortodoxa de Ucrania.

La reacción inmediata de la Iglesia ortodoxa rusa es romper la comunión, de manera definitiva, con el Patriarcado Ecuménico de Constantinopla. La decisión es adoptada en el marco de una reunión del Sínodo celebrada, por primera vez en la historia, en la capital de BielorrusiaMinsk, presidida por el Patriarca de Moscú y toda Rus, Cirilo I.

En octubre de 2018, las tres iglesias ortodoxas que existían en Ucrania deciden unificarse. El 15 de diciembre, en la Catedral de Santa Sofía de Kiev, se celebra el Sínodo Extraordinario de Unificación. Se elige a Epifanio I como Patriarca de Kiev. El 16 de diciembre, por primera vez en la historia, el nombre del Metropolita de Kiev y toda Ucrania se conmemora en la liturgia oficiada por el Patriarca Ecuménico de Constantinopla.

El 5 de enero de 2019, en la Catedral de San Jorge en Estambul, el Patriarca Ecuménico de Constantinopla, Bartolomé I, rubrica la autocefalía de la Iglesia ortodoxa ucraniana en presencia del Metropolita de Kiev y toda Ucrania Epifanio y en, ese entonces, del presidente de ese país Petró Poroshenko. Es cuando las distintas iglesias ortodoxas reconocen la autocefalía de la Iglesia ortodoxa de Ucrania.

La tensión entre las iglesias ortodoxas de Rusia y Ucrania es histórica. La rusa siempre ha querido tener sometida a la ucraniana y esta, a lo largo de los siglos, ha luchado por su independencia. En 2018 lo logra, al mismo tiempo que ocurre la unificación de las tres distintas iglesias ortodoxas que existían en el país. Ahora la Iglesia ortodoxa de Ucrania está en plena comunión con el Patriarcado Ecuménico de Constantinopla, pero no la de Rusia.

 

Twitter: @RubenAguilar

Rubén Aguilar Valenzuela es profesor universitario y analista político.

 

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