Opinión

Comunicación viva

La misión de la Iglesia es comunicar. Nace desde el mandato de Cristo a sus apóstoles.

El anuncio más importante es el que se realiza de viva voz, a partir de la propia experiencia de Cristo que nos da a conocer el amor que Dios nos tiene y el camino de la salvación realizada por el mismo Jesús. Decían sus discípulos: ‘Lo que hemos oído, lo que hemos visto con nuestros ojos, lo que contemplamos y tocaron nuestras manos acerca de la Palabra de vida… nosotros damos testimonio” (1Jn. 1,1-2). San Pablo nos ha dicho ‘Ay de mí si no evangelizara’ (1ª. Cor. 9,16). La Buena Noticia pronto pasó de la voz a los escritos, del testimonio personal e inmediato a los pergaminos y papeles que conservan y multiplican el anuncio.

Estamos en el tiempo de la comunicación con todos los medios al alcance, escritos, visuales y sonoros, incluidos los medios digitales. Ninguno sustituye el testimonio personal, pero todos son extensión del mismo testimonio.

La Arquidiócesis de México ha contado desde hace tres décadas con un medio de comunicación impreso, Nuevo Criterio y Desde la fe, con una doble finalidad: Primero, dar a conocer a los fieles laicos de manera directa las actividades de la Iglesia y los criterios que permitan entender los acontecimientos a la luz del Evangelio. En segundo lugar, entrar en diálogo con la cultura, y expresar una voz que tenga resonancia en la opinión pública, a través de otros medios de comunicación, sobre las convicciones de la Iglesia, expresadas principalmente por nuestros obispos y el Papa para iluminar las realidades políticas y sociales que vivimos. Necesitamos llegar a incidir en la opinión pública con una voz clara, con una voz fuerte, como la de Cristo en el Evangelio ya que Él mismo es la Palabra de Dios hecha carne (Jn 1,14)

*El Padre Mario Ángel Flores Ramos es rector de la Universidad Pontificia de México.