La Buena Nueva Social

A 130 años de Rerum Novarum

Estamos por conmemorar 130 años de la publicación de la primera encíclica social. En efecto, el Papa León XIII, preocupado por la situación de los obreros que vivían los años inmediatos de la Revolución Industrial en el siglo XIX, inauguró el magisterio social con la encíclica Rerum Novarum, publicada el 15 de mayo de 1891.

En ella, el Papa hace un pronunciamiento en favor de la emergente clase trabajadora. Propone que deben respetarse los derechos que tienen para la libre asociación y formación de sindicatos, aboga por una jornada digna y no exhaustiva de labores, y asume una postura de defensa de trabajadores menores de edad y mujeres que eran los más explotados.

También se refirió al sistema político y económico del liberalismo, criticando su afán de incrementar las ganancias para unos pocos y de aprovecharse de la necesidad de muchas personas para encontrar trabajo, dando salarios muy bajos y pésimas condiciones de higiene en las fábricas. La forma más común de contratar no se regía por ninguna regla más que por la del mercado, y el convenio entre las partes terminaba por establecer salarios muy injustos.


Por otro lado, Rerum Novarum también criticó el sistema estatista del socialismo, considerando que no respetaba la libertad de las personas.

Otro tema clave de Rerum Novarum ha sido el de la propiedad privada. A lo largo de 130 años de magisterio social se ha ido definiendo y depurando este concepto en el que la línea que ha prevalecido desde esa encíclica hasta la encíclica Fratelli tutti del papa Francisco, es que no puede existir propiedad privada sin límites y sin que ésta tenga una función social.

Es decir, que toda forma de propiedad debe atender al destino universal de los bienes porque no es designio de Dios que haya personas con desmedida riqueza y por otro lado millones de personas que no tienen que comer o que pasan las peores penurias.

Le debemos a León XIII el inicio de lo que después se desarrolló con método y principios: la Doctrina Social de la iglesia.

Hoy más que nunca esta postura crítica de la Iglesia, que constituye el magisterio social, se hace necesaria porque la situación de la clase trabajadora en mucho se asemeja a la que vivía León XIII a finales del S. XIII.

En la actualidad, la situación de las personas trabajadoras es en mucho injusta, ya que la mayoría de los trabajadores no tienen un trabajo formal, salario digno, no se respetan sus derechos de antigüedad y no existe el principio laboral de la estabilidad en el empleo. El salario no es digno para que el trabajador viva él y su familia en condiciones mínimamente dignas, y ni que decir de las prestaciones que por derecho le son debidas.

El derecho a la educación de su familia y a la salud, como a la vivienda digna y otros derechos surgidos del trabajo, considerado como fruto y creatividad del esfuerzo humano, no son tomados en cuenta. Hay millones de personas al rededor del mundo, especialmente en los países del sur global, que carecen de reconocimiento de sus derechos básicos en pleno siglo XXI.

La voz profética del papa León XIII, lanzada en Rerum Novarum, sigue siendo muy actual para entender que la justicia social y la paz son claves para vivir el Reino de Dios, y que como cristianos no podemos ser indiferentes ante tales injusticias.

Sin duda alguna, Rerum Novarum es la puerta de entrada para que los cristianos reflexionemos las cosas sociales, económicas y políticas; para que actuemos por una sociedad más justa en favor de todos los descartados.

El papa Francisco, desde el inicio de su pontificado, ha elaborado su magisterio social desde la misma preocupación que León XIII tuvo por los más pobres y explotados.

Rerum Novarum causó conmoción a nivel mundial, sus propuestas fueron acogidas en diversos sistemas jurídicos en el mundo, incluyendo el mexicano, y sus postulados, principios y método, se fueron afinando al interior del magisterio de la Iglesia siendo hoy una piedra angular del ejercicio teológico y de la voz de la Iglesia a nivel mundial.

*El autor es coordinador de la Maestría en Pensamiento Social Cristiano
de la Universidad Católica Lumen Gentium y el IMDOSOC.

Los artículos de la sección de opinión son responsabilidad de sus autores.

Comentarios