Historias ciudadanas

12 de diciembre por la protección comunitaria

Con devoción, compromiso y sensibilidad, cada 12 de diciembre —excepto el año pasado debido a la pandemia— Antonio acude a la Basílica de Guadalupe a pedir a la Virgen por el cuidado y protección de sus hijos y su esposa. Aunque para él ese día es sagrado y de reflexión, sabe que peregrinar es algo más que caminar.

Además de orar para fortalecer su fe, siempre se mantiene atento a su entorno. Incluso ha reportado a las personas que intentan engañar, intimidar, o vender y ofender a sus compañeros en el camino hacia el templo guadalupano. Porque ante todo, la fe también tiene una responsabilidad del cuidado comunitario.

Así ha sido desde tiempos de San Juan Diego Cuauhtlatoatzin. En 1528, él ya asistía al catecismo en Tlatelolco. El objetivo era aprender las nuevas enseñanzas. Era un Teomama, como llamaban los mexicas a la escultura de un personaje que carga a la diosa del maíz. Así, en 1531, tras la aparición de la Virgen, cumplió su objetivo al llevar a los sacerdotes y a los pobladores la imagen y las palabras de Guadalupe Tonantzin.

Él es un ejemplo para que nosotros también, desde nuestra trinchera, nos convirtamos en transformadores de nuestro entorno, hacia el bien común, la justicia y la paz.

Las autoridades se han unido a esta labor comunitaria para proteger a quienes buscan, por medio del peregrinar, crear comunidad y fortalecer su espíritu. Este año, la apertura de la Basílica de Guadalupe será distinta, precisamente para proteger la salud y la seguridad de todas y todos.

Habrá más de 150 filtros sanitarios. Se repartirán cubrebocas, no se le permitirá a nadie dormir en la iglesia o inmediaciones y casi 3 mil policías vigilarán la zona.

Quienes viven en las inmediaciones y en general los capitalinos también podemos contribuir a cuidar la integridad de quienes visitan el templo. Reportemos cualquier situación sospechosa, acerquémosles información o acudamos con las autoridades cuando sea necesario.

En el Consejo Ciudadano para la Seguridad y Justicia de la Ciudad de México nos uniremos a ello. Recibiremos llamadas y reportes, como los de Antonio, a nuestra Línea de Seguridad y al Chat de Confianza 55 5533 5533. Podremos dar también contención emocional si lo necesitan, sin importar la hora o el día.

Peregrinar es emprender un camino hacia la misma dirección, hacia la Tierra Santa o hacia el templo que le prometimos a la Virgen. Es avanzar hacia un espacio sagrado. Construyamos, entonces, una vía para la seguridad de todas y todos. Alcemos la voz cuando seamos necesario. Es ahí donde cumpliremos nuestras mandas, y lograremos estar bien con nuestro espíritu y con los demás.

Salvador Guerrero Chiprés (@guerrerochipres) es Presidente del Consejo Ciudadano para la Seguridad y Justicia de la Ciudad de México.

Los textos de nuestra sección de opinión son responsabilidad del autor y no necesariamente representan el punto de vista de Desde la fe.

Compartir




Publicidad