Señor, quítame lo bruto
Que toda palabra que dirijas a Dios, a la Bienaventurada Virgen María o a cualquiera de los santos, sea para agradecer, reconocer y valorar el amor y misericordia…
ME TOMO UNA PEQUEÑA libertad para enviar un saludo a Mons. Salvador González Morales, designado como obispo de Cancún-Chetumal por el Papa León XIV, tarea que asume desde el 27 de febrero del 2026; que si esto lo lees antes de tal fecha pues harás una plegaria para aceptar que todo marcha en la voluntad de Dios, y si lo lees después pues también…
RETOMO LA INVITACIÓN constante de Jesús relatada por el evangelista san Lucas (21, 36): “Velen y oren para que puedan presentarse de pie ante el Hijo del hombre”; y la menciono con una clara intención: más que para obtener lo que es de nuestro gusto, la oración ha de ser para aceptar lo que Dios nos da…
ME PERDONARÁS PERO rápido me pongo de malas cuando queremos usar un padrenuestro o un avemaría como si fuera moneda para “comprarle” a Dios su atención y obediencia, como si rezando tal plegaria mereciéramos tal o cual “producto” o “mercancía”…
Y MÁS QUE PERDONAR mi malestar, me has de perdonar que lo exprese con términos muy mercantiles, muy convenencieros, muy a nuestra mala costumbre de ponerle precio a lo invaluable, a lo digno, a lo excelso…
CALCULA Y EVALÚA con toda atención, de modo que si una plegaria “sirve” para obtener tal resultado, casi sin dudar diría yo que esa plegaria ¡no sirve!; por el contrario, que toda palabra que dirijas a Dios, a la Bienaventurada Virgen María o a cualquiera de los santos, sea para agradecer, reconocer y valorar el amor y misericordia, la salvación o intercesión, la cercanía o enseñanza de Uno y otros…
TE TRANSCRIBO ALGUNOS títulos como para que les saques raíz cuadrada y tú mismo juzgues: oración para la abundancia, oración para ser feliz, oración para que Dios te libre de malos vecinos, oración para pasar los exámenes, oración para encontrar las cosas pérdidas, oración para que me paguen un dinero, oración para que me suban de puesto…
POR ESE CAMINO rápido caerás en superstición y tontería (a fin de cuentas es lo mismo), y por el mismo camino haré una oración para “hacer buen uso de la oración” y comenzará diciendo al Creador: Te pido, Señor, que de entrada me quites lo bruto…
AUNQUE –VIENDO BIEN- no estaría tan mal que añadiéramos tal petición a cada plegaria que hagamos, en cualquier ocasión y circunstancia, en toda necesidad y problema, en cada ideal y trabajo…

