Opinión

Angelus Dominical: Reza el dicho que el león no es como lo pintan

REZA EL DICHO popular que el león no es como lo pintan y tal dicho es una manera sencilla y directa de invitar a conocer en vivo y a toco dolor la realidad (perdón, quise escribir “a todo color”, pero ya ven, los dedos luego dicen lo que uno no quiere); hay que notar y subrayar que los que interpretan, los que repiten, los que describen, los que imaginan, los que sospechan, los que tienen otros gustos, los que analizan y comparan, incluidos los que opinan (tal es mi opinión), casi siempre le ponen de su cosecha al momento de pintar el león…

CORRE TANTO PELIGRO el que se mete a internet (sin análisis), o toma un folleto (sin criterio), o repite unos datos (sin información), o se lanza a opinar (sin conocer), y de ahí se amarra para decir cómo es el león, cuántos años tiene, si huele a león o a leona, o si ya comió y resulta que es vegetariano…

HAY HECHOS Y LUGARES que no podremos conocer de primera mano -en directo- pero los estudiosos (serios), los testigos (auténticos), los autores (de calidad), los comunicadores (profesionales), los expertos (con experiencia) son quienes nos dan oportunidad de llegar hasta donde ellos llegaron, por eso confiamos en su palabra, en su enseñanza, en su sabiduría, en su diagnóstico…

ME RESULTA MUY CURIOSO que la palabra “pandemia” en su sentido más literal signifique “todo el pueblo” o “reunión del pueblo”; es muy cierto que la palabra hoy la referimos a una enfermedad que afecta “a todo el pueblo” y en consecuencia ahí estamos en cuarentena, en confinamiento, en distanciamiento social, y todo lo demás…

ME PARECE QUE FUE una mala ocurrencia que alguien haya empezado a hablar de “infodemia” para señalar la contaminación informativa que ahora se facilita con medios digitales, que crece azuzada por todo tipo de intereses, que se expande y abunda como las verdolagas (¿has visto en vivo y directo cómo crecen las verdolagas?)…

QUIERO SUGERIR Y SOLICITAR -desde este discreto rincón de mi teclado- que tales palabrejas y terminajos las dejen circular en estas líneas cargadas de informalidad y casi exentas de tapabocas, y que si alguien toma un micrófono -sobre todo en cadena nacional- por favor se ponga a la altura de la Nación que queremos, no de la “plebe infecta” como solemos ser los tristes mortales que no vivimos en Palacio…

SI TOMAMOS CAMINO por la “infodemia”, ya llegaremos a la “datodemia” para marearnos de números alegres y felices que no cuadran con la realidad, a la “dedodemia” para someternos a decisiones arbitrarias que desdicen la democracia, a la “politidemia” para infestarnos de tendencias, opiniones y manejos a modo, o a la “changarrodemia” para justificar la informalidad comercial o las soluciones económicas de corto plazo, ¡basta!, que por ahí llegaremos a una tremenda anemia…

ANTE LO QUE PARECE un regreso precipitado a las actividades que fueron afectadas por la presencia del COVID-19, yo te sugiero que no le veas cara de lindo gatito a lo que sigue resultando un indómito felino que se escapa y trepa por donde menos lo imaginas; y no es para que nos acostumbremos al pánico como si fuera el pan cotidiano, ni para que imagines que es el fin del mundo cuando apenas es una zarandeada biológica…

EN AQUEL TIEMPO -como decimos al iniciar la lectura del Evangelio- sí que las pandemias diezmaban a la población indefensa, y los pueblos boyantes quedaban reducidos casi a la nada, campos abandonados y rebaños dejados a la deriva; talleres y caminos reducidos al mínimo, y como si Dios hubiera volteado para otro lado (¡eso ni se te ocurra decirlo nunca jamás!) lo mismo niños o ancianos, casados o solteros, ricos o pobres, caían víctimas de cuantas enfermedades…

AQUÍ VIENE A CUETO el salmo 91 y enriquécete con él, pero estate atento y no leas como si fuera horóscopo lo que es una preciosa herramienta para la oración; casi apréndetelo de memoria pero no eches a perder cada ocasión para crecer en la confianza y la conviertas en amuleto caro vendido por brujo barato…

Y QUÉ MEJOR que la solemnidad de Pentecostés -hoy mismo- para pedirle al Espíritu Santo los dones de entendimiento y sabiduría, mismos que nos auxilian a aceptar la salvación de Dios y establecer los caminos que convienen a nuestro actuar como hijos suyos; dones que facilitan el discernimiento y nos ayudan a llegar a la verdadera alegría y al gozo profundo a pesar de las dificultades propias de la vida…

Y SI EL LEÓN NO ES como lo pintan, pues tampoco te quedes en las mínimas medidas conque te pintan quienes pretenden dejarte en la sombra y el miedo: recuerda que quien te creo, quien te salvó y quien te colma de su amor, espera que sigas dando lo mejor de ti, lo más propio y bello de ti, lo que te distingue como hijo suyo, que finalmente es muy lógico que el hijo de tigre pues resulte pintito…

 

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