Opinión

Ángelus dominical: Oraciones y plegarias por los gobernantes

ES MUY POCO LO QUE conozco de Chipre, isla del Mediterráneo visitada apenas por el Papa Francisco, y quiero resaltar tres cosas como abarcando su pasado remoto, su nacimiento a la fe en Cristo (hace casi dos mil años), y su historia reciente, no tan diversa a lo que ha vivido siempre…

POR SU UBICACIÓN en el cruce de rutas marítimas, Chipre ha sufrido por siglos el embate de pueblos, culturas, imperios, así como de náufragos, emigrantes, piratas y turistas; ¿qué habrá sucedido allá al inicio de todo, que a tal isla le tocó ser algo así como salero de taquería?…

CON TODO RESPETO que merece cada chipriota, les podría explicar la sencillez e importancia de un salero en taquerías populares o de alcurnia, que sin herramienta tan vapuleada, los tacos podrían resultar sosos a pesar de que las salsas sean suculentas…

NO ME HE DADO cuenta de las palabras del Papa a los diversos destinatarios chipriotas, pero apostaría que las coincidencias entre sus hermosos discursos y mis comentarios callejeros llegarían casi a la identidad; también apostaría que el Papa Francisco ha llegado ahí casi como los primeros misioneros, entre ellos Pablo, Bernabé y cuántos otros más…

TAL PARECE QUE la isla fue lo que podríamos decir el primer “país” en ser gobernado por un cristiano, pues el evangelio arraigó fuertemente que también sirvió de bastión y catapulta para tantos misioneros que con la dispersión esparcían la Buena Nueva de Jesús…

Y LO QUE SUCEDIÓ en aquel siglo primero, parece haberse repetido cuando Chipre se constituye como nación independiente, pues en 1960 asume el cargo de primer presidente nada menos que Macarios III, arzobispo ortodoxo en funciones desde 1950 hasta su muerte, en 1977 (el Papa Francisco visito su monumento como parte del protocolo político)…

DESDE HACE 45 AÑOS, Chipre sufre una división geopolítica que ojalá pronto llegara a su fin, para que en el concierto de las naciones la isla consolidara su vocación en la sencillez de su importancia y así diera lección a tantos pueblos de la importancia de la sencillez (como los saleros de taquería, pues)…

DEJEMOS EN PAZ al Papa para que continúe y concluya su viaje en Grecia; volvamos a asuntillos más espinosos y candentes como el sainete que concluirá como tragedia, en donde los personajes importantes -aunque involuntariamenteson varios obispos y presbíteros que tal vez sean amonestados y no más…

ES UNA PENA QUE los personajes secundarios -por no decir insignificantes- sean justamente los que decidieron seguir adelante en un proceso del que ya habían desistido sus iniciales promotores, ciertamente por la inconsistencia de pruebas y la inutilidad de los probables resultados…

Y TRAIGO A COLACIÓN el tema porque la tal justicia que deberían ejercer jueces competentes, sencillamente nos ha dejado afuera a muchos otros curas y ministros de culto que también pedimos a los respectivos feligreses oraciones y plegarias por gobernantes, así como por procesos electorales en orden y en paz…

CUANDO ARGUCIAS de leguleyos se enfocan únicamente “en jalar agua pa’su molino”, el resultado son comicidades y arbitrariedades que ahora vemos y no dejaremos de lamentar; y sólo para no sentirme excluido ni discriminado, desde aquí exijo que también se me incluya en las tales “sentencias condenatorias”, al tiempo que prometo hacerles un poco más de caso que el resto de los mexicanos sensatos…

LA IGLESIA ES SANTA no porque deba ser ajena a la política o construya catedrales que trasciendan siglos y culturas, sino porque su Cabeza -Cristo Redentor- es Santo; y si la rutina cotidiana se ve sorprendida y adornada por tiempos litúrgicos como el Adviento o la Navidad, es para recordar que los dogmas y misterios tienen la función de ser como un acicate histórico…

LOS HIJOS SANTOS de una Iglesia que también es pecadora, tienen la altura solemne de Antonio Gaudí o la entregada simpleza de Justo Gallego -recién fallecido-, ambos cimentaron sendas “catedrales” que dejan perplejos a expertos y ufanan a sus paisanos, ambos tildados de locos y cada uno actuando en correspondencia a la fe que recibieron desde el Bautismo…

JUAN CIUDAD -portugués- hoy es conocido como San Juan de Dios y no lo bajaron de loco; fray Félix -pordiosero apodado “gracias-a-Dios”- hoy es San Félix de Cantalicio; el sirio Simeón de Edesa también es venerado como San Simeón el Loco; conclusión: tanto tú como yo estamos llamados a ser santos hijos de la Iglesia pecadora…

TENGO LA FORTUNA de vivir y aprender entre tantos santos que lo mismo se embarran de lodo político en tiempos electorales, o se visten de gloria cambiando pañales de ancianos, o que se ganan la eternidad perdiendo su tiempo al visitar reos irredentos, o que pavimentan su camino al cielo cuando barren con denuedo las pinchurrientas y bacheadas calles de esta metrópoli; hay que dedicarse a hacer el bien y no a llenar plazas de acarreados como si de llenar el infierno se tratara…

 

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El padre Eduardo Lozano es sacerdote de la Arquidiócesis Primada de México.

 

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