Opinión

Ángelus dominical: Las palabras que nos hablan de la bondad de Dios

MARÍA, MAYO, MADRE: tres palabras que en la psicología popular religiosa van de la mano; lo dicen tradiciones que se niegan a morir como el ofrecimiento de flores en tantos altares -ahora más domésticos que públicos-, lo dicen y gritan corazones que al remitirse a una madre biológica o sustituta también llegan a una Madre dada por Jesús desde la cruz…

MISTERIO, MILAGRO, MISERICORDIA: tres palabras que nos hablan de la trascendencia y bondad de Dios que viene en nuestro auxilio, de un corazón infinito que redime nuestra miseria; también son palabras que sin regateos se asocian a La Llena de Gracia, a la Bendita-entre-las-mujeres, a la Servidora del Señor, cuyas advocaciones están siendo recordadas en este bendito mes con la iniciativa del Papa Francisco…

MÚSICA, MAGNÍFICO, MELÍFLUO: tres vocablos que quiero emparentar como para conjugar los oídos, los ojos y la boca, tres sentidos que pueden colmarse con la suave elegancia del sonido, con la grandeza y hermosura de lo visible, y con la sabrosa dulzura de la verdad…


MÉDICOS, MILITARES, MAESTROS, tienen tarea especial en áreas de salud, seguridad y educación, y asocio tres rubros que siguen siendo capitales en la construcción de nuestra patria y que no les damos justa atención: tan injusta es una discriminación en temas de vacuna, como un abuso en sus funciones, como una mala retribución miserable disfrazada de austeridad…

METRO, MUERTE, MISERIA, -¡oh, no!- tres realidades que nos han dolido profundamente en la semana que acabó, y ojalá no hubiera sucedido tal accidente en la CdMx -¡nunca debió haber sucedido!-; Dios quiere que jamás se repita tragedia alguna ni por irresponsabilidades humanas ni por cualquier otra razón…

MENTIR, MATAR, MOFARSE, son acciones que nuestros políticos deberían erradicar absolutamente de su cabeza y corazón; sin embargo, es muy lamentable que ciudadanos comunes y corrientes tengamos la impresión que ellos compiten denodadamente en mentir sin que nadie se dé cuenta, en matar confianzas e instituciones sin usar un arma, en mofarse de quienes los elegimos por lograr perpetuarse como nepotistas, en mandar como dictadores, en aparecer como inocentes culpando siempre a los demás…

MAL, MOLESTO, MANIPULADO: así me siento -y más sabiendo que no soy el único- no sólo ante el dolor de quien perdió un familiar o la salud en la herida social del pasado 3 de mayo, sino ante los malabares politiqueros que hacen dirigentes ya elegidos o elegibles ante su tremenda irresponsabilidad, misma que no pueden ni deben ocultar; por elemental pudor moral deberían dedicarse a hacer menos mal…

MANOS, MIRADAS, MEDICINA, son común denominador en las acciones con que podemos acercarnos a quienes sufren (especialmente en la tragedia local): dar de comer, de beber, dar vestido-trabajo-sustento, visitar al enfermo, socorrer al preso, asistir al migrante o enterrar a los muertos; y que acabada la situación emergente, ya nos esforcemos en que los irresponsables carguen con las consecuencias de su ineptitud…

MENOS, MÁS, MUCHO son tres adverbios de cantidad que siempre deberíamos tener cuidado en usar, pues cuando las aplicamos a calidades, las cantidades puedes ser traicioneras; y te lo digo luego de haber escrito “menos mal”, cuando en realidad el mal no debería ser menos, sino nulo; además, ¿te has dado cuenta que luego decimos “mejor no le hablo” ó “mejor no le digo”, cuando lo mejor sería comunicarnos con seriedad y nobleza?…

MOISÉS, MONTAÑA, MISIÓN: evocan el encuentro que Dios tuvo con aquel hombre que puso al frente de su pueblo, cuya historia concreta pasaría a ser parte de la llamada “historia de salvación”, que ojalá vuelvas a recordar con tus hijos o nietos viendo películas como “Los Diez Mandamientos” o “El príncipe de Egipto”, que con todo y sus asegunes valen la pena repasarlas…

MIRO, MARCO Y MANIFIESTO que a todo propósito -aunque no sé con qué finalidad- inicié esta columna y la continúe con la letra “eme” y a ritmo de tres en tres; alcanzo a darme cuenta que luego tomo estos caminos porque soy maníaco, machacón y medio mustio, pero nunca quiero ser ni mafioso, ni mentecato, ni molón…

MAÍZ, MANTECA, MASTICAR: tres palabras que junto con mercado, mañana o “momingo”, nos evocan unos ricos sopes tempraneros, en la plaza, salseados de verde o rojo, con su queso rallado y acaso complementados con chorizo o cecina troceada; pero mejor cambiemos el discurso -por aquello de comer frutas y verduras- y digamos lo siguiente…

MANZANA, MELÓN, MAMEY: tres frutas para disfrutar sin tantos cuidados o precauciones, no así las moras, mangos y membrillos, cuya acidez podría provocar alguna incomodidad estomacal; si tienes oportunidad de comer -además- mandarinas, maracuyás o melocotones, con todas podrás decir: mmmmh!!!! (por cierto: feliz día de la mamá a todas las que tienen hijos propios o ajenos, a las que los tendrán, e incluso a quienes ya los tienen en el cielo)…

Comentarios