Vida Parroquial

San Isidro Labrador: De un pequeño jacal a un templo lleno de union

La Parroquia de San Isidro Labrador, en la colonia Reforma Social, reúne a una comunidad diversa pero muy participativa.
La iglesia de San Vicente Labrador tiene actividades para todos. Foto: Ricardo Sánchez
La iglesia de San Vicente Labrador tiene actividades para todos. Foto: Ricardo Sánchez

Hay un aspecto principal que distingue a la Parroquia de San Isidro Labrador: la unidad en la diversidad de su comunidad. Principalmente el fin de semana aquí se reúnen oficinistas, comerciantes, niños del amplio grupo de catequesis que ha logrado mantener esta iglesia, y en los últimos años, elementos del Campo Militar 1, cercano a este lugar.

Este domingo 12 de mayo, esta iglesia, ubicada en la colonia Reforma Social, celebró su fiesta parroquial en honor a su patrono, el santo de los agricultores y viticultores.

“Aún nos falta llegar a muchas personas, sobre todo a los jóvenes”, comenta el padre Otto Galicia, que desde hace cuatro años es párroco de esta iglesia y quien conoce bien a la comunidad.

“Esta colonia se llamaba antiguamente San Isidro Labrador, pero en tiempos de Luis Echeverría se le cambió el nombre a Reforma Social, sus pioneros son personas que vinieron de otros lugares, como el Estado de México y Oaxaca”, explica.

“Muchos de nuestros pioneros ya murieron, pero hay uno que vive todavía, don Helario Piñón, ahorita tiene 103 años y de vez en cuando viene a la iglesia”.

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Las personas encuentran en esta iglesia actividades diversas: hay grupos de liturgia, de superación personal, de ética, catequesis, adoración nocturna y un grupo encargado de llevar la Comunión a las personas enfermas de la colonia.

Algunos de los que asisten aún recuerdan los inicios de esta iglesia, creada en 1955 “como un pequeño jacalito de madera; sólo tenía dos banquitas y una cruz de madera. Con el paso del tiempo se empezó a construir el templo que tenemos en este momento”, explica Alejandro Silva Vargas, presidente del Consejo Parroquial y catequista.

Foto: Ricardo Sánchez

Foto: Ricardo Sánchez

Ahora es una parroquia pequeña, a la que recién cambiaron el piso, y en la que resaltan sus vitrales y su amplio salón parroquial. Su identidad también la adquirió poco a poco.

“San Isidro es un santo muy famoso en España; de hecho, es el patrono de Madrid. Aquí en un tiempo estuvieron unos padres españoles y ellos fueron los que sugirieron para este lugar el nombre de la parroquia de san Isidro, de hecho el Sagrario que está aquí fue obsequiado por el alcalde de Madrid para la comunidad”, explica el padre Galicia.

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Amplias actividades

El Consejo Parroquial de san Isidro coincide en que la labor del padre Otto Galicia ha sido importante para renovar y atraer a más personas, sobre todo a los militares, muchos de ellos ya lo conocían pues él fue Capellán Militar y lo siguieron hasta esta iglesia.

Ahora, en una de las paredes del templo cuelgan reconocimientos que ellos dejaron; “son los mandos que tienen los militares en los hombros y son unos grados con los cuales dan gracias a Dios por el ascenso en su carrera militar, es su acción de gracias al ‘General de generales’”, explica el sacerdote.

Si bien hay cosas que han cambiado desde hace 4  años, el padre Otto asegura que la parroquia se ha distinguido desde hace mucho tiempo por tener grupos amplios y consolidados de catequesis.

Actualmente, cuentan con seis catequistas, cinco mujeres y un hombre. “Sabemos que es una labor importante porque estamos encargados de almas, es nuestra labor llevarlas por el camino que Dios nos indica a través del Espíritu Santo”, considera el catequista Alejandro Silva Vargas.

Él recuerda que comenzó a asistir a esta parroquia desde que tenía 14 años, formando parte del grupo de jóvenes del coro; ahora es presidente del Consejo Parroquial y catequista.