Vida Parroquial

El templo del Carmen, donde se vive el silencio y la oración

En este templo en el sur de la ciudad se vive la paz de los frailes carmelitas.
Iglesia del Carmen, un templo donde se vive el silencio y la oración. Foto Ricardo Sánchez.
Iglesia del Carmen, un templo donde se vive el silencio y la oración. Foto Ricardo Sánchez.

La Rectoría de Nuestra Señora del Carmen, mejor conocida como el templo y exconvento del Carmen, está rodeada de dos vialidades muy ruidosas: Revolución e Insurgentes; no obstante, su construcción permite que desde que se pone un pie en el atrio se viva uno de los carismas más representativos de la orden de los carmelitas: el silencio.

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“Cuando la gente nos visita en realidad llega a un recorrido introspectivo. A pesar de que somos monjes conventuales, el templo es un espacio abierto al culto público, por ello tratamos de compartir nuestras costumbres y hábitos que son: el silencio, la oración, veneración y respeto”, explica Fray Arturo de San José Cervera Torres, rector del templo.

Territorio Carmelita

Adentrarse en el atrio de esta iglesia, cuya construcción concluyó en 1626, es penetrar en el territorio de la comunidad carmelita. “Queremos ayudar a la gente a callar a la loca de la casa: la imaginación, como decía nuestra fundadora Santa Teresita”, detalla.

Fray Arturo de San José asegura que el templo se ha convertido en un sitio muy concurrido, debido al atractivo turístico del barrio de San Ángel, pues es lógico que la gente que visita el Museo del Carmen pase a la iglesia. Sin embargo, esto se presta a que muchos ingresen “sin el debido respeto, platicando o tomando fotografías”.

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Comenta que a todos los visitantes se les invita a vivir el silencio, la reflexión, la meditación y la soledad, pues no sólo la iglesia, con sus hermosas esculturas, pinturas y bóvedas, llevan a un encuentro con Dios, “la oración interior y el silencio son los vehículos para vivir un verdadero diálogo con Él”, detalla.

El exconvento tiene poca comunidad debido a su ubicación, ya que está rodeado principalmente de comercios; sin embargo, mantiene activa su vida parroquial a través de grupos de estudio de Lectio Divina, Ministros de la Tercera Orden Seglar, un grupo de lectura de Santa Teresa, además de un taller de oración contemplativa -todos los lunes a las 20:00 horas- en el que se practica la oración en silencio, la reflexión y la meditación, así como la oración guiada.

La Virgen del Carmen

La Virgen del Carmen es la segunda advocación mariana más venerada en México, luego de la Virgen de Guadalupe, por lo que este templo es el centro de fe de muchos de sus devotos durante todo el año.

“Muchas personas aseguran que les ha concedido gracias, que los escucha, los cuida y los protege, pues finalmente ésa es la promesa de Nuestra Señora para todos los que llevan el escapulario con su imagen, de que ‘incluso a la hora de la muerte los estará cuidando’”, describe el fraile.

Una fecha importante para visitar este templo es el 16 de julio, fiesta de Nuestra Señora del Carmen. “Aquí la fiesta dura todo el mes, pero con distintas celebraciones”, especifica Fray Arturo de San José.

El primer día de julio comienza con el rezo del Santo Rosario diariamente a las 18:30 horas, y cada día se dedica a una causa diferente, señala.

La Virgen del Carmen está metida en las entrañas del barrio de San Ángel, pues a partir de su fiesta da inicio la Feria de las Flores de San Ángel, que este año llevará a cabo su edición número 162. El último domingo de julio, detalla Fray Arturo, la Virgen sale de peregrinación y recorre algunas de las calles del barrio de San Ángel.

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