¿Quién fue San Josemaría Escrivá de Balaguer, fundador del Opus Dei?

San Josemaría Escrivá nos enseñó que podemos encontrar la santidad en lo más pequeño de la vida ordinaria.
San Josemaría Escrivá de Balaguer. Foto: Opus Dei Valladolid
San Josemaría Escrivá de Balaguer. Foto: Opus Dei Valladolid

El 26 de junio, la Iglesia católica celebra a San Josemaría Escrivá de Balaguer y Albás, quien fundó en 1928 el movimiento laical Opus Dei, que procura la santificación de todos los hombres a través del trabajo.

Josemaría Escrivá nació el 9 de enero de 1902 en Barbastro, España, y aún de joven, en la Navidad de 1917, al ver las huellas en la nieve de un carmelita descalzo, decidió ser sacerdote. En octubre de 1918 ingresó como alumno externo al Seminario de Logroño.

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Para 1923 comenzó a estudiar Derecho en la Universidad de Zaragoza. Recibió el Orden sacerdotal el 28 de marzo de 1925, y comenzó a ejercer su ministerio en parroquias rurales. En 1927 se trasladó a Madrid donde dio clases de Derecho Romano y Canónico, y en el Patronato de Enfermos, una institución de beneficencia.

El 2 de octubre de 1928 tuvo una revelación en la que Dios le pedía una llamada universal a la santidad que derivó en la fundación del Opus Dei que abarcaría a hombres y mujeres.

San Josemaría Escrivá de Balaguer, el 'santo de lo ordinario´.

San Josemaría Escrivá de Balaguer, el ‘santo de lo ordinario´.

En abril de 1931, como consecuencia de la caída de la monarquía española, fueron atacados numerosos conventos e iglesias, y el Opus Dei se mantuvo al margen de las disputas políticas, no obstante, hubo simpatizantes del Movimiento, como el entonces estudiante Álvaro del Portillo.

En 1934 publicó un pequeño libro titulado Consideraciones Espirituales que, durante la Guerra Civil, fue reeditado bajo el nombre de Camino. En este libro aparecen algunos signos de la futura Obra, como son los ayunos y mortificación corporal y domar las pasiones.

Al estallar la Guerra Civil en 1936, él se encontraba en Madrid y la persecución religiosa le obligó a refugiarse en varios lugares, entre ellos el Consulado Hondureño, y finalmente logró escapar cruzando los Pirineos. Él volvió a Madrid el 28 de marzo de 1939 y retomó la expansión del Opus Dei. Este año, también obtiene el título de Doctor en Derecho.

Para 1943, Escrivá de Balaguer crea la Sociedad Sacerdotal de la Santa Cruz, y el obispo de Madrid ordena a los tres primeros miembros del Opus Dei que acceden al sacerdocio: Álvaro del Portillo, José María Hernández y José Luis Múzquiz.

Al término de la II Guerra Mundial, en 1946, Escrivá se traslada a Roma donde consigue una aprobación de Derecho Pontificio, y en 1947 le conceden el título de Prelado doméstico de Su Santidad. A partir de 1949, el Opus Dei se expande a Estados Unidos y a México, y durante la década de 1950, a Canadá y en 11 países americanos, además de Alemania, Suiza, Autria, Holanda, Japón y Kenia. En 1970 visitó México para rezar ante la Virgen de Guadalupe cuya devoción le era muy sólida.

Escrivá falleció el 26 de junio de 1975, y su Causa de canonización inició en 1981. El 17 de mayo de 1992 lo beatifica Juan Pablo II en la Plaza de San Pedro, y fue canonizado en Roma el 6 de octubre de 2002, ante miles de personas.

El Opus Dei

Cuando se cumplieron 90 años de la fundación en España del Opus Dei, se dieron a conocer algunas cifras de este Movimiento, en los cinco continentes.

De acuerdo con el escritor John L. Allen, un destacado vaticanista, para el año 2006, el Opus Dei tenía 85,491 miembros repartidos en todo el mundo, y de ellos, 1,850 eran sacerdotes incardinados en esta Obra y el resto, 83,641, eran laicos. Estas cifras fueron dadas a conocer en el libro Opus Dei, una visión objetiva de la realidad.

El Opus Dei fue creado con la idea de ayudar a la santificación de la vida ordinaria de los laicos que viven con plenitud el Evangelio y las enseñanzas de la Iglesia. De acuerdo con su fundador, la llamarada universal de la santidad abarca dos dimensiones: una subjetiva que invita a todas las personas sin excepción, y otra objetiva que es la comprensión de que toda la creación y todo escenario de la existencia humana, es un modelo hacia ese fin.

De acuerdo con los estudios de John L. Allen, aproximadamente el 75 por ciento de los miembros del Opus Dei son Supernumerarios, es decir, son personas que pueden estar casadas o no y viven en sus casas, pero no en cualquiera de los 1,751 Centros del Opus Dei que había en el año 2004, sin embargo, están involucradas con las actividades de la Obra, a diferencia de los Numerarios, que abarcan un 20 por ciento de los miembros de esta agrupación, y que viven en celibato y hacen del Opus Dei su familia más inmediata.

El Opus Dei, que no es una orden religiosa, tiene presencia en 62 países de los cinco continentes y por ser tan numerosa y extensa, San Juan Pablo II en 1982 le confirió el rango de una Prelatura personal; cuenta con estatutos propios, perteneciente a la organización pastoral y jerarquía de la Iglesia. La Prelatura es como una Diócesis, solo que en este caso, sus fronteras están definidas por contrato más que geográficamente.

Además de los Numerarios y los Supernumerarios, el Opus Dei cuenta con auxiliares, agregados y cooperadores que son afines a esta Obra.

Entre las obras corporativas del Opus Dei se encuentran 15 universidades con aproximadamente 80 mil estudiantes; 7 hospitales con más de mil médicos y 1,500 enfermeras que atienden a unos 300 mil pacientes, entre ellos, dos centros hospitalarios en África.

También cuenta con 36 escuelas primarias y secundarias; 97 escuelas técnicas profesionales con 13 mil matriculados, y 166 residencias universitarias que albergan a 6 mil alumnos, muchos de los cuales no son miembros del Opus Dei.