Sabías que
rmb

Para los católicos ¿qué significa hacer la señal de la Santa Cruz?

La señal de la cruz es uno de los exorcismos más sencillos de los católicos bautizados, es decir, la renuncia voluntaria al mal.
La señal de la cruz. Foto Vatican Media
La señal de la cruz. Foto Vatican Media

Un exorcismo es rechazar el mal y, por ello, al hacer la señal de la Santa Cruz renunciamos a esa maldad que ocasiona divisiones, aislamiento, ego, soberbia y envidia, explicó el padre Eduardo Lozano, párroco de San Simón Tolnáhuac, en la Arquidiócesis Primada de México, y colaborador de Desde la fe.

Lee: Hacia una revalorización del Ministerio de los Exorcismos

En entrevista, aseguró que persignarnos es el más elemental de los exorcismos que tenemos los bautizados.

“Un exorcismo es una renuncia al mal, que implica acercarnos a Dios y a los demás, y ello queda implícito en las palabras ‘de nuestros enemigos, líbranos Señor nuestro’, pero no sólo se refiere al prójimo, sino a nosotros mismos”, agregó.

A decir del presbítero, cuando a un pequeño en la catequesis se le enseña a persignarse, es para que en el nombre de Dios se libre del mal.

Cómo persignarse correctamente. Infografía Desde la fe.

Cómo persignarse correctamente. Infografía Desde la fe.

¿Qué significa la señal de la Santa Cruz?

El padre Lozano explica que, cuando nos persignamos, hacemos tres cruces sucesivas en nuestro cuerpo y al final nos santiguamos:

  • Por la señal de la Santa Cruz (cruz en la frente o la cabeza): significa la señal del amor de Jesús, de su entrega hasta el extremo de morir por nosotros. La catequesis señala que esta cruz es para librarnos de pensamientos negativos.
  • De nuestros enemigos (cruz en la boca): significa que Dios nos libre de la soberbia y egoísmo. Esta cruz es para que podamos pronunciar mejores palabras, evitar las que hieren, señalan o dividen.
  • Líbranos Señor, Dios nuestro (en el pecho): significa que a Dios, de corazón, le hacemos esta petición. Esta cruz es para que nuestras acciones y trabajo se realicen conforme a la palabra de Dios, siempre rechazando el mal.
  • En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo (de la cabeza a la boca del estómago): Simboliza que somos parte de Dios, de la Iglesia y de su Cuerpo Místico. Esta es una entrega total a la voluntad de Dios.

Lee: El agua bendita purifica y nos aleja de la tentación

 

¿Ya conoces nuestra revista semanal? Al adquirir un ejemplar o suscribirte nos ayudas a continuar nuestra labor evangelizadora en este periodo de crisis. Visita revista.desdelafe.mx  o envía un WhatsApp al +52 55-7347-0775

Comentarios