Día de la Candelaria: ¿qué dice la Biblia sobre la Presentación del Señor?

Conoce qué dice la Biblia sobre la fiesta litúrgica de la Candelaria, o la Presentación del Señor.
La fiesta de la Presentación del Señor o Día de la Candelaria.
La fiesta de la Presentación del Señor o Día de la Candelaria.

La fiesta litúrgica de la Candelaria —que celebramos el 2 de febrero— nos remota a los tiempos de Moisés, y se refiere a la presentación de los recién nacidos, ya sean varones o hembras, en el templo. Es una celebración relativa a la purificación.

Te puede interesar: Fiesta de la Candelaria: Todo lo que debes saber

El Libro del Levítico (12, 1-8) “El Señor se dirigió a Moisés y le dijo. Di a los israelitas lo siguiente: cuando una mujer quede embarazada y dé a luz un varón, será impura durante siete días, como cuando tiene su periodo natural. El niño será circundado a los ocho días de nacido. La madre sin embargo continuará purificándose de su sangre 33 días más. No podrá tocar ninguna cosa consagrada ni entrar en el santuario, mientras no cumpla el término de su purificación… estas son las instrucciones en cuanto a los nacimientos de los niños o de niñas. Si la madre no tiene lo suficiente para un cordero, podrá tomar dos tórtolas o dos pichones de paloma, uno para ofrecerlo en holocausto y otro como sacrificio para el pecado; entonces el sacerdote pedirá el perdón de ella, y ella quedará purificada del flujo de su sangre.”


Origen del día de la Candelaria.

Origen del día de la Candelaria.

En el Nuevo Testamento, el Evangelio de San Lucas (2, 21) señala: A los ocho días circundaron al niño, y le pusieron por nombre Jesús, el mismo nombre que el ángel le había dicho a la Virgen María antes de que estuviera encinta.

Cuando se cumplieron los días en que ellos debían purificarse según la Ley de Moisés, llevaron al niño a Jerusalén para presentarlo al Señor. Lo hicieron así porque en la Ley del Señor esta escrito. Todo hijo varón será consagrado al Señor. Fueron pues a ofrecer en sacrificio lo que manda la ley del Señor: un par de tórtolas o un par de pichones de paloma.

Fue en este pasaje bíblico cuando uno de los sacerdotes del templo: Simeón, profetizó a la Virgen María: “Ahora, Señor, tu promesa está cumplida puedes dejar que su siervo muera en paz. Porque ya he visto la salvación que has comenzado a realizar a la vista de todos los pueblos, la luz que alumbrará a las naciones y que será honra de tu pueblo Israel”.

El nombre “Candelaria” viene de la expresión de Simeón, que proclamó a Jesús la “luz de las naciones”. Por eso, cada 2 de febrero se acostumbra llevar velas —o candelas— a bendecir al templo.

Este día, los fieles acostumbran llevar a los templos imágenes del Niño Jesús ataviados de distintas maneras, de acuerdo con la devoción popular, como un gesto de amor y de protección a estas imágenes piadosas, que son una forma de confirmar nuestra devoción y amor al Niño Jesús.

Te puede interesar: 10 consejos para vestir al Niño Dios

 

¿Ya conoces nuestra revista semanal? Al adquirir un ejemplar o suscribirte nos ayudas a continuar nuestra labor evangelizadora en este periodo de crisis. Visita revista.desdelafe.mx  o envía un WhatsApp al +52 55-7347-0775