14 de marzo: La Iglesia Católica celebra a Santa Matilde de Ringelheim

Con sus oraciones, santa Matilde logró resolver los problemas entre sus hijos; esta es su historia.
Santa Matilde de Ringelheim
Santa Matilde de Ringelheim

Santa Matilde reina está en la lista de miembros de la nobleza que han sido declarados por la Iglesia como santos, al lado de otros importantes personajes como Santa Elena, Margarita de Escocia, Luis IX de Francia o Enrique II del Sacro Imperio Romano Germánico. Esto demuestra que Dios llama a todos a una vida de santidad.

Santa Matilde nació hacia el año 892 y pertenecía a la nobleza sajona; se convirtió en la segunda esposa del rey alemán Enrique I en el año 909 con lo que fue nombrada la primera reina Otoniana, y a lo largo de su vida se distinguió por haber hecho muchas obras de caridad. 

Intercesora por las madres de hijos con problemas

Pocas reinas, como Matilde, se han ocupado de fomentar el amor por la familia y a sus antepasados, así como por fundar monasterios e iglesias.


El rey Enrique falleció en el año 936, en Memieben, y fue sepultado en Quedlinburg, donde la reina había fundado un convento ese mismo año. Después de la muerte de su esposo, ella sufrió mucho a causa del enfrentamiento entre sus hijos: Otón y Enrique que se disputaban el trono.

Otón I finalmente fue nombrado rey y restauró el Sacro Imperio Romano Germánico. Sin embargo, agrandó la disputa familiar cuando acusó a santa Matilde de estar a favor de Enrique, quien se había rebelado, y la corrió del palacio. 

A partir de ahí , Matilde se dirigió a un convento y rezó mucho para lograr la reconciliación de sus hijos, sus oraciones fueron escuchadas, por ello es considerada intercesora por las madres con hijos en problemas. 

En el convento vivió los siguientes años. Fundó varios monasterios y conventos para mujeres, y se le consideraba una mujer piadosa y justa, apegada a las virtudes de la Iglesia. Existen dos biografías de Santa Matilde y en ambas coinciden sobre los valores éticos y morales que tenía.

Fue muy querida por el pueblo debido a la santidad de su vida, y después de su muerte, el 14 de marzo del año 968, la veneración por ella aumentó. Fue sepultada en la iglesia de Quedinburg, al lado de su esposo. Posiblemente fue canonizada por proclamación. 

El arte sacro la representa como reina, repartiendo limosnas. 

 

Con información de Carlos Villa Roiz y el padre José de Jesús Aguilar