Dolor en la Santa Sede por ataque ruso a hospital pediátrico en Ucrania

La acción bélica en la ciudad de Maripoul, Ucrania dejó varias mujeres heridas y pequeños bajo escombros.
Imagen del bombardeo ruso contra un hospital infantil en Mariupol, al sureste de Ucrania. Foto: Especial.
Imagen del bombardeo ruso contra un hospital infantil en Mariupol, al sureste de Ucrania. Foto: Especial.

Tras el lamentable bombardeo ruso que se registró contra un hospital materno infantil situado en la ciudad de Mariupol (en el sureste de Ucrania), el Secretario de Estado de la Santa Sade, Cardenal Pietro Parolin ofreció una conferencia de prensa en la que expresó que es inaceptable un ataque contra un hospital pediátrico.

Puedes leer: Padre Andrii, un sacerdote en Ucrania que narra los horrores de la guerra

El ataque fue perpetrado justo cuando asomaba pálidamente una salida al conflicto en virtud de una nueva reunión entre los ministros de Relaciones Exteriores de Rusia y Ucrania, Serguei Lavrov y Dmytro Kuleba, respectivamente. La acción bélica en esta ciudad portuaria hirió a varias mujeres parturientas y dejó a niños bajo escombros.


El Cardenal Pietro Parolin, quien recién había sostenido una conversación vía telefónica con el ministro de Relaciones Exteriores Ruso, dijo que su conversación con Serguei Lavrov no aportó ninguna garantía, y percibió que el espacio para las negociaciones era limitado, pero aún así él esperaba que se pudiera llegar a una solución arreglada.

El Secretario de Estado reiteró que la Santa Sede se ha mostrado dispuesta a dar pasos en el frente diplomático para encontrar soluciones que pongan fin a la guerra. “En particular, la Santa Sede ha pedido que se detenga el conflicto y que se consoliden las negociaciones, poniéndose a disposición para mediar, si se considera que puede ser de ayuda”.

La presencia en Ucrania de dos cardenales -externó Pietro Parolin-: el Limosnero del Papa, Kinrad Krajewski, y el responsable del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo humano integral, Michael Czerny, “es un signo de que el Papa Francisco quiere aportar su contribución no sólo en el plano diplomático y espiritual, sino también en la ayuda humanitaria”.

Por último, el Cardenal Pietro Parolin lamentó las palabras del Patriarca Ortodoxo ruso Kirill, quien calificó a los opositores de Moscú como “fuerzas del mal”. El Secretario de Estado Vaticano señaló que sus palabras no favorecen ni promueven un entendimiento, sino que, por el contrario, “corren el riesgo de inflamar aún más los ánimos, provocando una escalada que no resolverá la crisis de forma pacífica”.

Con información de Vatican News