“La puerta de la clemencia de Dios no se cierra”, afirma el Papa al concluir el Jubileo 2025
El Papa León XIV presidió el rito de cierre de la Puerta Santa en la Basílica de San Pedro, con lo que concluyó oficialmente el Jubileo Ordinario 2025 dedicado a la Esperanza
En el marco de la celebración de la solemnidad de la Epifanía del Señor y previo a la celebración Eucarística, el Papa León XIV realizó el rito del cierre de la Puerta Santa de la Basílica de San Pedro, con lo que quedó formalmente clausurado el Año Jubilar Ordinario 2025, dedicado a la Esperanza.
Durante la ceremonia protocolaria de aproximadamente nueve minutos, el Santo Padre destacó que si bien es cierto que se cierra la Puerta Santa, de ninguna manera se cierra la puerta de la Clemencia de Dios, porque Él siempre estará ahí para quienes lo necesitan.
“Se cierra esta Puerta Santa, pero no se cierra la puerta de Tu clemencia, porque siempre sostienes a los que vacilan, levantas a los que han caído, abres Tu mano y colmas de bienes a los que confían en ti.
“Ahora te suplicamos Dios fiel, deja abiertos los tesoros de tu gracia y danos la perseverancia en la vida nueva para ser en el mundo testigos de la esperanza que no defrauda, de modo que al final de nuestra peregrinación terrenal podamos llamar con confianza a la puerta de Tu casa y degustar los frutos del árbol de la vida”, señaló el Papa León XIV.
El cierre de la Puerta Santa y del Jubilieo de la Esperanza
Después de pronuciar estas palabras, el Obispo de Roma se dirigió a la Puerta Santa y previo a cerrarla se arrodilló frente a ella y oró por un instante. Luego se levantó y procedió a cerrar ambas puertas de bronce, para dar por concluido de manera oficial el Año Jubilar Ordinario de 2025.
Cabe destacar que la obra de mampostería de la Puerta Santa se llevará a cabo posteriormente de manera privada dentro de 10 días con un rito dirigido por la Oficina de Celebraciones Litúrgicas del Sumo Pontífice, en el que los técnicos de la fábrica de San Pedro se encargarán de construir el muro de ladrillos en el interior de la Basílica para sellar la Puerta Santa.
Durante dicho rito se insertará en el muro la tradicional cápsula metálica que contendrá el acta de cierre de la Puerta Santa, las monedas acuñadas durante el Año Jubilar 2025 y las llaves de la puerta.
TE RECOMENDAMOS:
¿Qué es una Puerta Santa en la Iglesia Católica?
Millones pasaron por la Puerta Santa en busca del perfume de la vida
En su homilía, el Papa León XIV señaló que millones de hombres y mujeres, peregrinos de la esperanza, pasaron por la Puerta Santa en la búsqueda espiritual para alcanzar la Nueva Jerusalén que Jesús nos prometió, pese a vivir en un mundo complicado, excluyente y peligroso.
“La Puerta Santa de esta Basílica, que ha sido hoy la última en cerrarse, ha visto pasar innumerables hombres y mujeres, peregrinos de esperanza, en camino hacia la Ciudad de las puertas siempre abiertas, la nueva Jerusalén. ¿Quiénes eran y qué les movía? Nos cuestiona con particular seriedad, al finalizar el Año jubilar, la búsqueda espiritual de nuestros contemporáneos, mucho más rica de lo que quizá podamos comprender.
“Millones de ellos han atravesado el umbral de la Iglesia. ¿Qué es lo que han encontrado? ¿Qué corazones, qué atención, qué reciprocidad? Sí, los magos aún existen. Son personas que aceptan el desafío de arriesgar cada uno su propio viaje; que en un mundo complicado como el nuestro —en muchos aspectos excluyente y peligroso— sienten la exigencia de ponerse en camino, en búsqueda”, aseveró el Santo Padre.
El Jubileo nos recuerda que se puede volver a empezar
En este sentido, aseguró que el Evangelio invita a la Iglesia a no temer el dinamismo del mundo actual, sino a valorarlo y a orientarlo hacia Dios, porque es Él quien lo impulsa. Se trata de un Dios vivo, que puede desconcertarnos porque no se deja controlar ni manipular como los ídolos de plata y oro, sino que da vida y pone en movimiento.
Por esa razón, continuó, “lugares santos como las catedrales, las basílicas y los santuarios, convertidos en meta de peregrinación jubilar, deben difundir el perfume de la vida, la señal indeleble de que otro mundo ha comenzado. Preguntémonos: ¿hay vida en nuestra Iglesia? ¿Hay espacio para aquello que nace? ¿Amamos y anunciamos a un Dios que nos pone en camino?”.
El Santo Padre indicó que es muy importante que el que cruza la puerta de la Iglesia se percate de que “el Mesías recién ha nacido allí” y por ello allí se reúne una comunidad donde ha surgido la esperanza y que allí se está realizando una historia de vida.
“El Jubileo ha venido a recordarnos que se puede volver a empezar, es más, que estamos aún en los comienzos, que el Señor quiere crecer entre nosotros, quiere ser el Dios-con-nosotros.
“Sí, Dios cuestiona el orden existente; tiene sueños que inspira también hoy a sus profetas; está decidido a rescatarnos de antiguas y nuevas esclavitudes; en sus obras de misericordia, en las maravillas de su justicia, involucra a jóvenes y ancianos, a pobres y ricos, a hombres y mujeres, a santos y pecadores. Sin hacer ruido; sin embargo, su Reino ya está brotando en todo el mundo”, subrayó.
TE RECOMENDAMOS:
¿Qué es un jubileo en la Iglesia católica?
“Dios no nos espera en los lugares prestigiosos”
El Papa León XIV destacó que el Niño adorado por los magos es “la Epifanía de la gratuidad”, un bien que no tiene precio ni medida, por ello aseguró que Dios de ninguna manera nos espera en lugares prestigiosos, sino en las realidades humildes.
“El Niño que los magos adoran es un Bien que no tiene precio ni medida. Es la Epifanía de la gratuidad. No nos espera en los lugares prestigiosos, sino en las realidades humildes. Sí, ¡el Señor nos sigue sorprendiendo! Se deja encontrar. Sus caminos no son nuestros caminos, y los violentos no consiguen dominarlos, ni los poderes del mundo los pueden obstruir”, indicó.
Finalmente, convocó a los fieles a convertirse en peregrinos de esperanza para que la fidelidad de Dios siempre nos sorprenda, ya que “si no reducimos nuestras iglesias a monumentos, si nuestras comunidades se convierten en hogares, si rechazamos unidos los halagos de los poderosos, entonces seremos la generación de la aurora”.



