Iglesia en México

La religiosa que jamás abandona a los enfermos

Las Siervas de María, Ministras de los Enfermos, ven el rostro de Cristo en cada persona.
Las Siervas de María, Ministras de los Enfermos, ayudan al enfermo a encontrar a Dios a través de su sufrimiento. Foto: Ricardo Sánchez
Las Siervas de María, Ministras de los Enfermos, ayudan al enfermo a encontrar a Dios a través de su sufrimiento. Foto: Ricardo Sánchez

A través del sufrimiento se ve el rostro de Jesús, pero no siempre es fácil, pues a diario se vive un combate espiritual para no caer en el desánimo, vencer el cansancio y perseverar en el servicio, explica la madre superiora de las Siervas de María, Ministras de los Enfermos, Sor María de la Luz Rodríguez Pérez.

Las religiosas de esta congregación, con origen en España y presencia en el mundo, dedican su vida al cuidado de los enfermos. “Acudimos al llamado de cualquier familia, incluso de los no creyentes”, explica.

“Lo que hacemos es sólo aportar un granito de arena, pues ayudamos al enfermo a encontrar a Dios a través de su sufrimiento y no sólo a ellos, sino a toda la familia”, asegura la madre superiora de la Comunidad en la Ciudad de México.

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Actualmente, sólo nueve hermanas son las que pueden ofrecer los cuidados nocturnos a enfermos. Su jornada inicia a las 19:00 hrs., cuando se preparan para su labor, comen, hacen una oración para encomendarse y luego salen de sus instalaciones para llegar a la casa del paciente.

Seguir a Cristo

Desde los ocho años, Sor María sintió el llamado a la vocación religiosa, pero fue hasta los 12, a través de una Sierva de María, que quedó convencida.

“Cuando la esché hablar me di cuenta que ayudar a los demás era parte de mi camino. Mis papás estaban renuentes a que me fuera, pero mi convicción de seguir a Cristo fue más grande”.

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A las postulantes se les inculca la disposición a la escucha, meditación de la Palabra de Dios y la búsqueda de su divina voluntad. “Esta actitud contemplativa nos ayuda a participar más eficazmente en esta misión a través de nuestra donación de cuidados, conocimientos y amor que se ofrenda a los demás, todo esto como parte de nuestra consagración y de nuestra espiritualidad”, explica.

Servir con amor

Sor María destaca el gran amor que las Ministras de los Enfermos tienen por servir. “A veces los pacientes nos reciben de mala manera, pero sabemos que no es la persona quien habla, sino el malestar”.

Su labor no acaba con cada paciente que atienden, pues muchas de ellas son enviadas en misiones a distintos países, en donde se requiere su especialización en algún área específica de la medicina.

“En mi caso, estoy estudiando una especialidad como enfermera obstétrica, pues a la misión a donde próximamente daré mis servicios, requiere que tenga este conocimiento. Otra de las hermanas se está especializando como laboratorista, pues así se requiere. Nosotros no escogemos a dónde nos envían, pero a donde nos manden llegamos a servir con gusto, pues en el rostro de cada enfermo vemos la cara de Jesús”.

Perfil: Vida al servicio de los enfermos y de la Iglesia.

  • Sor María es la madre superiora de las Siervas de María en la Ciudad de México.
  • Santa Soledad Torres Acosta fue la fundadora de la congregación.