¿Cómo ser un buen católico al manejar? Aquí un decálogo

Algunos automovilistas son agresivos al manejar, ¿cómo es ser buen católico en el tráfico?
Ser cristiano incluye regular nuestras actitudes al manejar. Foto: Freepik.
Ser cristiano incluye regular nuestras actitudes al manejar. Foto: Freepik.

Como católicos estamos llamados a manifestar y proyectar nuestra espiritualidad y nuestra fe en todas nuestras acciones y actitudes con los demás. El momento de conducir un automóvil no es la excepción, todos podemos ser buenos cristianos al manejar 

Algunos automovilistas se caracterizan por tener actitudes agresivas, producto del estrés que conducir implica, ya que puede haber mucho tráfico o puede ocurrir que el conductor de enfrente no use sus intermitentes o no respete la distancia de seguridad.

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Pero hay otros que se ‘envalentonan’ dentro del vehículo, el tener un auto les da una sensación de tener un mayor valor que los peatones, ciclistas y motociclistas, lo que está fuera de lugar pues como conductor se está llamado a respetar a los demás y a cuidar de la propia seguridad.

Sí es posible ser un buen y pacífico conductor, estos consejos te ayudarán a ser un buen cristiano al manejar.

Decálogo para ser un buen católico al manejar:

-Debe conocer y aplicar el reglamento de tránsito: tener en buen estado mecánico el coche, seguro de auto, el respeto y cumplimiento de todas leyes justas, para una buena circulación y convivencia.

-Estar en condiciones apropiadas para conducir, no bajo efectos del alcohol (si toma, no maneje; si no puede y no debe manejar, no maneje).

-Encomendarse en sus salidas y trayectos a Dios.

-Dar gracias al llegar a cada destino.

-Estar atento a posibles errores de otros conductores y a los propios, siempre despiertos los sentidos ante cualquier contingencia.

-Ser paciente con uno mismo y con los demás. Sonriendo, cortés y educado.

-En medio del tráfico: en vez de mentar madres, hacer una oración por los demás conductores y aprovechar para hacer oración. No sólo cuelgue el Rosario en el retrovisor, aproveche para rezarlo (sin soltar el volante).

-Ser cuidadoso consigo mismo, con sus pasajeros, con los transeúntes, con motociclistas, con ciclistas y con nuestro auto.

-En caso de accidente ser responsable y comprensivo, no agresivo con el otro conductor. No se irrite, conserve la calma y busque solución justa.

-Ser prudente y precavido al conducir (más vale un minuto tarde)

Y uno más:

-No dar mordidas para no ser parte de la corrupción.

 

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