“Hemos recibido a Jesucristo”: Obispo se hinca ante religiosas expulsadas

"El amor triunfará; la última palabra en la historia de la humanidad la tiene Dios, no el hombre", dijo un obispo de Costa Rica a un grupo de Misioneras de la Caridad que fueron expulsadas de Nicaragua.
Mons. Manuel Salazar, Obispo de Tilarán (Costa Rica) al recibir a las religiosas expulsadas de Nicaragua.
Mons. Manuel Salazar, Obispo de Tilarán (Costa Rica) al recibir a las religiosas expulsadas de Nicaragua.

18 religiosas Misioneras de la Caridad recibieron asilo en Costa Rica, luego de que el gobierno de Nicaragua, a cargo de Daniel Ortega, decidió su expulsión el pasado 6 de julio.

Al pisar suelo costarricense, fueron trasladadas a la Parroquia del Patriarca San José-Cañas, en la provincia de Guanacaste, donde se encontraron con el Obispo de Tilarán, Monseñor Manuel Salazar, quien se hincó frente a una de ellas y besó su mano.

¿Por qué Monseñor Salazar recibió a este grupo de religiosas expulsadas con este conmovedor gesto?

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Él se enteró por medio de la prensa de que en Nicaragua expulsarían a las Misioneras de la Caridad, tras muchos años de estar en ese país administrando tres casas de servicio para personas necesitadas.

Un gesto conmovedor

El obispo de Tilarán recibió una sorpresiva llamada en la madrugada de ese día: un sacerdote nicaragüense le informó que el gobierno de Nicaragua expulsó a las 18 religiosas, y buscaba que algún sacerdote costarricense las recibiera en la frontera.

Y así ocurrió: algunos sacerdotes dieron la bienvenida a las religiosas expulsadas para trasladarlas a la Parroquia del Patriarca San José-Cañas, donde el obispo de Tilarán salió al encuentro de las misioneras.

Monseñor Salazar publicó además un videomensaje en el que dijo ignorar la razón por la que las religiosas fueron expulsadas de Nicaragua, ya que por el estilo de ser cristiano de la congregación, ellas decidieron mantener en silencio la injusticia y ofrecer su honor de misioneras por el pueblo costarricense.

“Pero sí supe que pasaron momentos muy difíciles -refiere-, de zozobra y angustia; temerosas de su integridad física… ¡Yo no veo en ellas culpa alguna!… Pero así es la vida del cristiano. También la dimensión martirial es parte de la espiritualidad cristiana”.

Así que el día anterior, al recibirlas en dicha parroquia de la provincia de Guanacaste, Monseñor Manuel Salazar no dudó en hincarse frente a una de ellas y besar su mano.

El Obispo de Tilarán explicó que las religiosas Misioneras de la Caridad expulsadas, siguiendo el ejemplo de la Madre Teresa de Calcuta, sólo buscan un único privilegio en la vida: amar y servir a los pobres, a los más necesitados…

El valor de las misioneras

“¡La Iglesia de Jesucristo es perseguida; sino, no es de Jesucristo!” -dijo el obispo a las misioneras- ¡Al recibirlas a ustedes, recibimos a Jesucristo”.

Expresó que las religiosas  expulsadas son un gran ejemplo de entrega y sencillez, en un mundo materialista, en el que sólo interesa el dinero y el poder. “Ustedes nos enseñan, de la consagración a Jesucristo con sencillez, que lo que realmente vale la pena es amar a los pobres”.

El obispo dirigió un mensaje a las Misioneras de la Caridad a través de la videograbación: “Cuenten con nosotros, estamos con ustedes, la Diócesis está con las puertas abiertas de par en par. El amor triunfará; la última palabra en la historia de la humanidad la tiene Dios, no el hombre, la tiene la Luz y no la oscuridad… ¡Que viva Cristo Rey!”.

 

Con información de Nicaragua Actual Noticias

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