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El atentado contra el Papa Juan Pablo II, el tercer secreto de Fátima

El tercer secreto de Fátima hacía referencia a un atentado de sangre contra el Sumo Pontífice, al que describió como un obispo vestido de blanco.
El atentado contra Juan Pablo II ocurrió hace 39 años, el 13 de mayo de 1981, en la Plaza de San Pedro. Foto Zenit
El atentado contra Juan Pablo II ocurrió hace 39 años, el 13 de mayo de 1981, en la Plaza de San Pedro. Foto Zenit

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En el año 2000, el Juan Pablo II -a través del cardenal Joseph Ratzinger, entonces secretario para la Congregación de la Doctrina de la Fe, dio a conocer el tercer secreto de Nuestra Señora de Fátima, una profecía que se guardaba celosamente en el Vaticano.

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En esta carta se hablaba de una intensa persecución contra la Iglesia en el siglo XX y hacía referencia a un atentado de sangre contra el Sumo Pontífice, al que describió como un obispo vestido de blanco; hecho que finalmente ocurrió el 13 de mayo de 1981, en la Plaza de San Pedro.

Aquel día, tras dos disparos que se hicieron con una pistola semiautomática de 9 mm, Juan Pablo II se desplomó ensangrentado en el papamóvil y fue conducido de emergencia al hospital Gemelli de Roma, donde lo operó el doctor Francesco Crucitti.

La cirugía intestinal duró 6 horas y requirió de varias transfusiones, pues perdió tres cuartas partes de sangre, además de que también recibió un balazo en el brazo.

Tiempo después, el Papa declararía que “una mano materna guió la trayectoria de la bala”, salvándole la vida, porque el proyectil no tocó la aorta abdominal ni la arteria mesentérica, y esta declaración tiene que ver con el hecho de que instantes antes al primer disparo, el Papa se agachó a besar una imagen de la Virgen de Fátima, lo que hizo más intensa la relación con la profecía que la Virgen reveló a Sor Lucia el 13 de julio de 1917.

Ali Agca disparó dos veces contra Juan Pablo II. Crédito de foto: pronto.es

Ali Agca disparó dos veces contra Juan Pablo II. Crédito de foto: pronto.es

¿Quién es Mehmet Ali Agca?, el hombre que disparó contra Juan Pablo II

El atentado fue perpetrado por un asesino profesional que tenía entonces 23 años. Se había hospedado en la pensión Isa, cerca del Castillo de Ángel, a un costado del río Tíber. Ali Agca caminó hacia la plaza de San Pedro, se movió a lo largo de la columnata y se mezcló entre los 20 mil peregrinos que acudían a la audiencia general de Juan Pablo II.

Dos años antes, el 1 de febrero de 1979, había asesinado a Abdi Ipekci, editor del diario Milliyet, de Estambul, y el 23 de noviembre, con el proceso legal inconcluso, Agca escapó de la cárcel de Kartal-Melepe disfrazado de militar. Tres días después, escribió una carta al diario Milliyet donde advertía que mataría al Papa si éste visitaba Turquía el 28 de noviembre, como estaba previsto, pero no cumplió su amenaza.

En abril de 1980, un tribunal turco condenó en ausencia a Alí Agca y le impuso la pena de muerte, pero la policía no lo pudo capturar; en tanto, el prófugo viajaba por Europa y Asia. Estuvo en Irán, Bulgaria, Suiza, Alemania y Túnez, y de acuerdo con el biógrafo de Juan Pablo II George Weigel, posiblemente en la URSS.

En enero de 1981 llegó a Roma y en febrero se desplazó a Suiza y Austria, para luego regresar a Roma. En mayo y el día 9 se hospedó en la pensión Isa, donde “alguien” le reservó una habitación antes de que él llegara. El 11 y el 12 de mayo, Ali Agca fue a la Plaza de San Pedro para estudiar la forma en la que ejecutaría su plan: asesinar al Papa Juan Pablo II.

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Juan Pablo II era un prolífico escritor. Foto Cathopic

Juan Pablo II era un prolífico escritor y devoto de la Virgen de Fátima. Foto Cathopic

Juan Pablo II, el 13 de mayo

El papa polaco había oficiado Misa en los jardines vaticanos y luego comió con dos amigos, el profesor Jerome Lejeune y su esposa, un prestigiado genetista que identificó la anomalía cromosómica que causa el síndrome de Down y ocupaba un papel destacado en el movimiento internacional a favor de la vida.

A las 17:00 horas, un jeep descubierto cruzó el Arco de las Campanas en el Vaticano y la multitud aplaudió y gritó vivas al pontífice.

El auto se dirigía a las puertas de bronce del Palacio Apostólico cuando a las 17:13, se escucharon dos disparos de una pistola Browning que Agca adquirió en Bulgaria.

El Papa fue herido en el abdomen y cayó hacia atrás, en brazos de su secretario monseñor Dziwisz. Lo primero que vio al caer fue una imagen de la Virgen hecha con mosaicos que había mandado fijar en el muro exterior de su Palacio Apostólico, y poco antes de que le dispararon, sus ojos estaban puestos en una imagen de la Virgen de Fátima que se agachó para bendecir.

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Ali Agca en los tribunales

El turco fue detenido de inmediato con la ayuda de una religiosa franciscana que auténticamente lo tacleó, y fue trasladado a la cárcel romana de Revivía para ser interrogado. El juicio empezó el 20 de julio en el Palacio de Justicia de Roma, bajo la presidencia del juez Severino Santiapichi acompañado por un jurado de seis personas.

Agca se describió como “terrorista internacional sin estar ligado a las izquierdas o las derechas”. Dijo que actuó por voluntad propia y que no quiso matar al pontífice y dijo que una prueba de ello es que no descargó todas las balas de su arma.

Mehemet Agca desafió al tribunal para desacreditar al Vaticano como Estado independiente y dijo: “No contestaré. No reconozco a este tribunal (Italiano)”; aseguraba que había disparado en territorio del Vaticano y que la Santa Sede debería de juzgarlo.

El tribunal respondió al acusado que los Acuerdos de Letrán de 1929, entre el Vaticano y Roma, especificaban la estrecha colaboración entre ambos estados.

El 22 de julio, Agca fue declarado culpable y al día siguiente, su abogado dijo que no apelaba la sentencia. El veredicto del juez se entregó el 5 de septiembre: “Agca no había actuado solo”.

“La amenazadora figura de Mehmet Ali Agca apareció de pronto entre la multitud para ejecutar, con frialdad casi burocrática, una tarea que le había sido confiada por otras personas, dentro de una conspiración oscurecida por el odio… las pruebas… no nos han permitido desvelar la identidad ni los motivos de los conspiradores.”

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El atentado y la Unión Soviética

La prensa occidental presentó a Agca como un fanático religioso; otros lo calificaron como veterano, integrante de una banda ultranacionalista de fanáticos turcos con ideas fascistas; unos más lo dieron por loco, pero una nota escrita dejada a propósito en la pensión Isa, con la intención de que fuera encontrada, revelaba que dispararía contra el Papa para fomentar la libertad en Afganistán y El Salvador.

Desde 1999, el escritor George Weigel, en su libro “Testigo de Esperanza”, señalaba que “la conexión soviética era la respuesta más plausible a la lógica pregunta de quién habría salido beneficiado. La amenaza representada por Juan Pablo II, no sólo para el Pacto de Varsovia sino para el orden interno de la URSS, ya se había visto corroborada bastantes veces”.

El gobierno de Alemania encontró documentos que confirman que la extinta URSS, la República Democrática Alemana y Bulgaria, planearon el atentado contra el Papa.

El gobierno de Alemania encontró documentos que confirman que la extinta URSS, la República Democrática Alemana y Bulgaria, planearon el atentado contra el Papa.

A principios de 1981, los medios de comunicación soviéticos, útil barómetro de las opiniones del Kremlin, habían cargado contra el Papa con creciente agresividad.

En marzo, un periódico bielorruso lo había descrito como ‘un enemigo ideológico astuto y peligroso’, integrante de un complot nazi-vaticano para exterminar al pueblo polaco durante la Segunda Guerra Mundial, y “adulador malévolo, mezquino y pérfido de los militaristas estadounidenses”. Leonid Brezhnev preguntaba si alguien lo libraría de aquel entrometido…

De acuerdo con esta sospecha, la Unión Soviética habría sido la contratista principal a través del KGB; el servicio de inteligencia búlgaro habría sido el contratista secundario, y quien le diera las instrucciones a Ali Agca y, de igual modo, habría sido quien organizara su huida posterior o en todo caso, su eliminación.

Ahora, varios años después, “el gobierno de Alemania encontró documentos que confirman el trabajo conjunto entre los servicios secretos de las desaparecidas KGB de la URSS, la República Democrática Alemana y Bulgaria, en el atentado de Juan Pablo II”.

El hallazgo fue revelado por el diario Corriere Della Sera, quienes entregaron el expediente a la Comisión Interparlamentaria Italiana.

Juan Pablo II se reunió en prisión de Ali Agca y lo perdonó. El presidente italiano Carlo Azeglio Ciampi dió el indulto a petición del Papa, y fue deportado a Turquía en junio del año 2000, donde luego obtuvo su libertad.

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