Iglesia en el mundo

10 propuestas del grupo de trabajo moderado por el Cardenal Aguiar

El Sínodo de la Amazonia, el primer círculo menor de lengua española presentó sus avances.
El Aula de trabajo del Sínodo. Foto: Vatican Media
El Aula de trabajo del Sínodo. Foto: Vatican Media

Este 17 de octubre, durante la XIII Congregación General de la Asamblea Especial del Sínodo de los Obispos para la Región Panamazónica, se presentaron en el Aula las relaciones o informes de los doce círculos menores.

Durante estos círculos menores, los miembros del Sínodo se dividen en grupos, según las diversas lenguas. Así, estos equipos de discusión se componen de 5 grupos en español, 4 en portugués, 2 en italiano, y uno en inglés y francés. Los informes realizados por los mismos son leídos en Asamblea Plenaria.

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Estas contribuciones, entregadas a la Secretaría General, no constituyen un documento oficial del Sínodo, ni un texto de magisterio, sino un resumen de una discusión entre los participantes en la asamblea.

El primero de los grupos en español es el denominado Círculo Hispanicus “A”, cuyo relator es monseñor José Luis Azuaje Ayala, Arzobispo de Maracaibo, y fue moderado por el Cardenal Carlos Aguiar Retes, Arzobispo Primado de México.

Te presentamos un resumen de los 10 puntos expuestos por el grupo de trabajo en español.

1. Ecología integral y conversión ecológica

Como cristianos, debemos preocuparnos por la creación, porque según el relato del Génesis, la creación es un acto querido por Dios. Se constata una vez más que estamos en emergencia ante la crisis ecológica, que a su vez es fruto de la crisis antropológica: el ser humano desordena lo creado provocando la crisis que involucra a toda la creación.

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La propuesta es una conversión ecológica integral que atienda al ser humano y a la naturaleza, que sepa distinguir entre el uso y el abuso de las cosas. Además, este círculo propone a los nueve países de la Región Panamazónica, buscar nexos eficaces para estar más conectados y que desde el Sínodo se proponga la realización de “La Semana de la Creación”, para crear una verdadera conciencia de conversión ecológica en todos.

2. Formación de la comunidad de discípulos

La misión de la Iglesia es hacer discípulos de Jesucristo, cf. Mt 28,16-20. En la Amazonia, hay que construir una Iglesia de discípulos con rostro Amazónico, con una formación que parta desde los principios y valores de los pueblos y culturas allí presentes.

No se puede llegar con planes pre confeccionados, se tiene que asumir sus valores: como la comunidad, la familia, la espiritualidad, la comunión de bienes, el respeto a la casa común.

3. El papel de la mujer en la vida de la Iglesia

La Iglesia proclama la dignidad e igualdad entre el hombre y la mujer. A pesar de esto, todavía se ven discriminaciones del mundo femenino, reflejado en los espacios de toma de decisiones y en la representatividad dentro de la Iglesia.

En el mundo indígena, la mujer es la que trabaja en múltiples facetas, es la que transmite la fe. Es muy eficiente la participación de la mujer en la Iglesia y la Amazonia, es una presencia testimonial y responsable en la promoción humana.

Se propone que se realice un Sínodo dedicado a la identidad y servicio de la mujer en la Iglesia donde las mujeres tengan voz y voto.

4. Los jóvenes

Una preocupación especial del Sínodo está en los jóvenes, sobre todo en los indígenas, que haciendo uso del mundo digital, encuentran posibilidades atractivas que los desarraiga de sus territorios.

Es un nuevo reto de la Iglesia en la Amazonia. Los mismos pueblos amazónicos están sufriendo por la pérdida de identidad de sus jóvenes que buscan un mejor futuro más allá de su cultura.

5. Vida consagrada

Hoy ante la disminución de vocaciones, muchas congregaciones han salido de la Amazonia y se han concentrado en las ciudades, lo que lleva a ver no sólo una disminución numérica de la vida consagrada, sino también del significado y la acción misionera y el rol profético que siempre ha marcado a la vida consagrada.

Se pide una renovación de la vida religiosa, que impulse un nuevo ardor, con nuevos modos, presencias, y valorando las ya existentes, en especial la vida contemplativa.

6. Vicariatos Apostólicos

La mayoría de Vicariatos Apostólicos fueron confiados a diversas Órdenes y Congregaciones religiosas, para que sostengan con personal y apoyo económico. La realidad ha cambiado, la disminución de las vocaciones en la vida religiosa ha cambiado el panorama y la presencia en los Vicariatos es poca.

Se propone que se revise el ius comissionis, y que sean adoptados o asumidos por alguna diócesis. Otra propuesta es revisar los límites de las jurisdicciones, para reducir sus territorios y hacer más efectiva la atención pastoral en las comunidades.

7. Defensa de los derechos

Ante las grandes amenazas que sufre el territorio y los pueblos, la voz de la Iglesia es importante, tiene que hablar en forma colegial, no de manera personal, para que tenga fuerza y eco ante los organismos gubernamentales.

Se propone la conformación de un organismo eclesial Panamazónico y un observatorio en defensa de los derechos humanos, para que la Iglesia que incide en algunos foros del mundo pueda llevar la voz de la Amazonia en defensa de los territorios y los pueblos.

8. Diálogo con la cultura

Con la globalización e influencia de los medios, se siente que la identidad cultural, sobre todo en la generación de los jóvenes, está amenazada, desde ahí el llamado a crear una Iglesia con rostro amazónico, es decir, con identidad propia, desde la realidad cultural de los pueblos.

En la Liturgia y la religiosidad popular se manifiesta la expresión cultural del pueblo que iluminan la vida y la fe de las culturas. Hay que cuidar y discernir para purificar lo que va en contra del Evangelio y de los valores de la misma comunidad. La religiosidad en el mundo indígena debe favorecer aquellas expresiones que sean manifestación del misterio de Dios y demuestren el buen vivir y el bien hacer en las comunidades y pueblos.

9. Los ambientes de la Amazonia

El grupo de trabajo hizo énfasis en los ambientes de la Amazonia en los que la Iglesia debe de incidir: ambiente de salud, pueblos en aislamiento voluntario y política.

Para apoyar a estos ambientes, se propone un especial énfasis a la educación, pues es la respuesta al sostenimiento de la cultura e identidad de los pueblos, y también genera la formación para una ecología integral.

10. Comunicar los rostros amazónicos

Hay que discernir si en la Amazonia existe sólo un rostro amazónico o cambiar la expresión a rostros de la Amazonia, a través de la cual se exprese la identidad de las poblaciones que viven en un territorio concreto. Este rostro-rostros es inculturado y misionero, acompañado por la Iglesia que evangeliza y abre caminos para los procesos de vida evangélicos de los pueblos. Es un rostro con un renovado sentido de la misión, profético y samaritano, abierto al diálogo, intercultural e interreligioso.

La Iglesia Amazónica con identidad propia sale al encuentro de los demás pueblos y culturas, y pide ser respetada y reconocida.

Con información de Zenit y Vatican News