Historias de Fe

Mohamed visitó a la Virgen de Guadalupe antes de la final

Con el campeonato del Monterrey, “El Turco” cumplió la segunda de las dos promesas que le dirigió a su hijo hasta el cielo.
Las promesas de Mohamed a Farid
Antonio Mohamed dedica título hasta el cielo

Como fiel devoto de la Guadalupana, la fría mañana del domingo en que se jugaría la final de futbol mexicano entre América y Monterrey, Antonio “El Turco” Mohamed salió del hotel en que se hallaba concentrado el equipo rayado, y se dirigió a la Basílica de Guadalupe para participar de la Misa y pedir ayuda a la Morenita del Tepeyac, pues además de ser una persona de una altísima calidad humana, el técnico argentino es un hombre de fe, como lo señala el padre David Jasso, quien fuera gerente deportivo del club regiomontano del 2004 al 2011, antes de inclinar su camino hacia la vida sacerdotal.

“He convivido con Antonio un par de ocasiones -platica el padre David-, en el marco de la bendición de las nuevas instalaciones del Barrial (hace dos años), y pude comprobar lo que todos en la institución opinan de él: que es un hombre sensible, sencillo, de buen trato con los jugadores y con la gente del club en general; alguien que ha logrado contagiar a todos los jugadores del amor a la camiseta. Pero sobre todo, un hombre de fe”.

El padre David Jasso, quien jamás ha dejado de seguir la trayectoria de Mohamed, refiere que en julio de 2006, durante la Copa Mundial de Futbol de Alemania, “El Turco” se hallaba en aquel país siguiendo a la Selección de Argentina, cuando él y su hijo Farid fueron víctimas de un accidente automovilístico que acabó con la vida del pequeño de sólo 9 años.

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“Lo sucedido, desde luego, fue devastador para Antonio; y su amor de padre lo llevó a dirigirle dos promesas hasta el cielo: lograr, como técnico del Huracán, el ascenso del equipo a la Primera División de Argentina, y hacer campeón en México al Monterrey, pues Farid era aficionado a ambas escuadras”.

A un año de la tragedia, Mohamed pudo cumplir la primera promesa. “En cuanto a la segunda -explica el padre David-, estuvo muy cerca de cumplirla en una de las dos oportunidades anteriores como entrenador del Monterrey, y finalmente se hizo realidad hace unos días, tras vencer  al América en la final, encuentro en el que se le vio con un rosario en la mano, pues es un gran devoto de la Virgen”.

La entrevista completa sobre esta historia de fe y futbol aparecerá la edición impresa de Desde la fe del domingo 12 de enero.

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