Juegos Olímpicos: 6 gestos de solidaridad porque ganar no lo es todo

Estos atletas han demostrado que lo importante no es ganar, sino cómo se gana.
En el deporte se vive el valor de la solidaridad.
En el deporte se vive el valor de la solidaridad.

En la historia de los Juegos Olímpicos han ocurrido situaciones que muestran que ganar no lo es todo, sino que la solidaridad es parte del espíritu olímpico.

Es la misma solidaridad a la que invita Jesús con el mandamiento amaras al prójimo como a ti mismo, y a la que llama el Papa Francisco cuando dice: Nadie se salva solo, todos estamos en la misma barca, “todos llamados a remar juntos, todos necesitados de confortarnos mutuamente”.

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Al iniciar los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, que tuvieron que posponerse un año debido a la pandemia, el Santo Padre llamó a que fueran un momento de solidaridad.

“En este tiempo de pandemia, que estos Juegos sean un signo de esperanza, una señal de fraternidad universal bajo la bandera de la sana competencia”.

Estos son solo algunos de los momentos que nos recuerdan que nos tenemos el uno al otro.

Fundieron sus preseas para hacer la medalla de la amistad- Berlín 1936

En Berlín 1936 ocurrió este ejemplo de amistad, en ese momento los japones Sueo Oe y Shuhei Nishida competían en salto con garrocha.

De acuerdo con el sitio oficial de los Juegos Olímpicos ambos saltaron exactamente a la misma altura, 4.25 m, para terminar en segundo lugar detrás del estadounidense Earle Meadows.

Para determinar quién debía ser la plata, les ofrecieron seguir compitiendo, pero ellos rechazaron el desempate por respeto al otro.

En este caso, fue el propio equipo japonés quien decidió que Nishida recibiera la medalla de plata por haber completado más intentos que Oe, quien terminó ganando el bronce.

Los atletas japoneses Shuhei Nishida y Sueo Oe en el podio olímpico en Berlín. Foto: Olympics.com

Los atletas japoneses Shuhei Nishida y Sueo Oe en el podio olímpico en Berlín. Foto: Olympics.com

 

Pero los atletas no estuvieron de acuerdo y apenas regresaron a Japón llevaron las medallas a un joyero y las cortaron por la mitad para hacer un par de medallas mixtas únicas, más tarde conocidas como las “medallas de la amistad eterna”.

Así, cada uno compartió la plata y el bronce. En este tuit puede verse a ambos:

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Una amistad de oro que desafió a la Alemania nazi- Berlín 1936

Este caso ocurrió en los mismos Juegos Olímpicos de Berlín 1936.

El reconocido atleta estadounidense Jesse Owens había cometido fallas en sus dos primeros intentos por clasificar a la final del salto de longitud y sólo le quedaba una oportunidad.

Fue al ver a su rival nervioso que el alemán Luz Long, quien ostentaba el récord europeo, se acercó a Owens y le dio un consejo sobre cómo debería ajustar su carrera para lograr la distancia requerida, esto le permitió clasificar y en la final ganó la medalla de oro, estableciendo un nuevo récord olímpico (8.06 metros) mientras que Long se llevó la plata con 7.87 metros.

La amistad de los atletas Jessi Owens y Luz Long trascendió a la Alemania nazi. Foto: Elnacional.cat

La amistad de los atletas Jessi Owens y Luz Long trascendió a la Alemania nazi. Foto: Elnacional.cat

“Tu puedes fundir todas las medallas y trofeos que tengo (…) y eso no tendría el mismo valor que los 24 kilates de amistad que sentí en ese momento por Luz Long”,  dijo Owens tiempo después de acuerdo con la BBC.

Este gesto de solidaridad desafió incluso los tiempos políticos de la época, pues estos juegos se vivieron en la Alemania nazi y Jessi Owens, atleta afroamericano, no era visto con buenos ojos por el régimen.

Los dos hombres siguieron siendo amigos hasta que Long murió durante la Segunda Guerra Mundial.

Perdió la medalla de plata pero salvó dos vidas -Seúl 1988

Los Juegos de Seúl 1988 eran los segundos olímpicos del velerista canadiense Lawrence Lemieux. En Los Ángeles 1984 había quedado en el sitio 13 e iba con la vista puesta a mejorar su desempeño en el país asiático.

Hasta la quinta regata, el velerista se encontraba en segunda posición y practicamente la medalla de plata sería suya, con dos recorridos más estaría en el podio.

El velerista Lawrence Lemieux quien salvó dos vidas en los Juegos Olímpicos. Foto: Mediotiempo.com

El velerista Lawrence Lemieux quien salvó dos vidas en los Juegos Olímpicos. Foto: Mediotiempo.com

En el último día de competencias, los vientos eran de casi 70km/h. Lemieux vio una embarcación en problemas: era el velero de Singuapur, un competidor cayó al agua y el otro se aferraba a un bote a punto de voltear, de acuerdo con lo que detalla el sitio de deportes Mediotiempo, que describe este caso.

El canadiense salió de su competencia y fue a rescatar a  Joseph Chan, quien estaba lesionado y a Shaw Her Siew. Lawrence esperó a que llegaran los salvavidas y se despidió de su medalla olímpica.  Terminó en el sitio 22 de 32 embarcaciones.

“La primera regla de la vela es: ‘si ves a alguien en problemas, debes de ayudarle’. Cuando vi a lo lejos, pensé que no necesitarían mi ayuda, pero al ver que no podían subir a su bote, me decidí a ir a ayudarlos”, declaró Lemieux, de acuerdo con Mediotiempo.

La Unión Internacional de Vela le dio la medalla de plata que habría obtenido si no hubiese abandonado la competencia y, cuatro años después ganó la Medalla ‘Pierre de Coubertine’, también conocida como la medalla al verdadero espíritu deportivo, que concede el Comité Olímpico Internacional.

Aquí pueden verse algunas imágenes de lo ocurrido, el video es en inglés.

Interceder por el prójimo en necesidad- Beijing 2008 

La nadadora sueca Therese Alshammar se estaba preparando para competir en el evento de 50 metros estilo libre en Beijing 2008. Sin embargo, su traje se rasgó antes de que comenzara la carrera y a pesar de la ayuda de la estadounidense Dara Torres, quien era la atleta favorita para ganar el oro, no pudo arreglarlo.

Fue la propia Torres quien insistió a los oficiales que pospusieran el inicio de la carrera para darle una oportunidad a Alshammar de cambiarse.

Eventualmente, los oficiales aceptaron y la sueca pudo nadar la semifinal.

Las nadadoras olímpicas Dara Torres (izq.) y Therese Alshammar de Suecia.

Las nadadoras olímpicas Dara Torres (izq.) y Therese Alshammar de Suecia.

Un abrazo de solidaridad – Río 2016

Era la semifinal de 5,000 m de Río 2016 cuando ocurrió un evento desafortunado: Nikki Hamblin de Nueva Zelanda chocó con la estadounidense Abbey D’Agostino, haciendo que esta última cayera al suelo.

D’Agostino se levantó y trató de ayudar a Hamblin, pero cayó por una lesión que sufrió en su pierna por el impacto del choque.

Hamblin entonces ayudó a D’Agostino a ponerse de pie y corrió junto con ella un momento breve la línea de meta. La estadounidense logró terminar la carrera y en la meta ambas se abrazaron, lo que quedó como una de las imágenes más reconocidas de los Juegos Olímpicos.

Las atletas Nikki Hamblin de Nueva Zelanda y la estadounidense Abbey D'Agostino se abrazan al final de la meta. Foto: ESPN.

Las atletas Nikki Hamblin de Nueva Zelanda y la estadounidense Abbey D’Agostino se abrazan al final de la meta. Foto: ESPN.

Aquí puede verse el momento:

El gesto hizo que los organizadores decidieran clasificarlas a la final, pero D’Agostino no pudo participar al haberse desgarrado un ligamento.

Ella me ayudó primero“, dijo Hamblin después de la carrera. “La traté de ayudar, pero ella estaba muy mal (…) Esa chica es el espíritu olímpico”, señala la BBC en una nota que recupera este caso.

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Renuncian al empate y deciden ser los dos medalla de oro- Tokio 2020

El domingo 1 de agosto de 2021 se vivió un histórico momento en Tokio 2020 cuando el catarí Mutaz Essa Barshim y el italiano Gianmarco Tamberi acordaron dejar de competir y compartir la medalla de oro en salto de altura masculino. 

El asiático y el europeo quedaron empatados después de que saltaran hasta los 2.37 metros, sólo dos centímetros menos del récord olímpico, pero fallaran al intentar superar los 2.39.  El juez de la contienda les ofreció continuar hasta decidir al ganador. El catarí, quien era considerado el favorito, preguntó: ¿Podemos tener dos oros?”, a lo que el oficial respondió que sí.

“Lo miro, él me mira y lo sabemos”, declaró Barshim, de acuerdo con la BBC.

En el video del momento en que deciden ya no competir puede verse a ambos atletas extendiendo los brazos y sellando el acuerdo con un apretón de manos y un abrazo. Hicieron su recorrido de victoria juntos y en el podio cada uno le colocó la medalla al otro.

El catarí Mutaz Essa Barshim y el italiano Gianmarco Tamberi acordaron dejar de competir para ambos ganar la medalla de oro. Foto: Gulf Times/Twitter.

El catarí Mutaz Essa Barshim y el italiano Gianmarco Tamberi acordaron dejar de competir para ambos ganar la medalla de oro. Foto: Gulf Times/Twitter.

Ambos atletas son amigos y sufrieron lesiones que los dejaron fuera de las competencias durante un año. El italiano no pudo competir en Río 2016 y asegura que el catarí fue su gran apoyo para salir adelante. “Esto va más allá del deporte, es un mensaje que queremos dejar para las nuevas generaciones (…) Admiro lo que ha hecho, y él admira lo que yo he hecho”, aseguró Barshim.

Este fue el primer podio olímpico conjunto en atletismo desde 1912.

¿Conoces algún otro gesto de solidaridad olímpico o en el deporte en general? Puedes dejarlo en los comentarios.

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