“Sean obispos obsesionados con el encuentro”: Gracias, Mons. Salvador González
Durante la peregrinación anual de la Arquidiócesis Primada de México, Mons. Salvador González Morales celebró su última misa como Obispo Auxiliar en la Basílica de Guadalupe, acompañado por miles de fieles y sus hermanos obispos.
En la que fue su última misa como Obispo Auxiliar de la Arquidiócesis Primada de México, celebrada en la Basílica de Guadalupe, Monseñor Salvador González Morales —recién nombrado Obispo de la Diócesis de Cancún-Chetumal— recibió emotivas palabras de despedida y gratitud por parte de sus hermanos obispos de la Arquidiócesis, pronunciadas por Monseñor Luis Manuel Pérez Raygoza.
Al finalizar la celebración eucarística, y en presencia de miles de fieles que participaban en la peregrinación anual de la Arquidiócesis Primada de México, Mons. Salvador recibió numerosas muestras de cariño y agradecimiento por parte de las comunidades que, unidas, caminaron hacia la Casita Sagrada del Tepeyac.
La Basílica de Guadalupe: un lugar muy especial para Mons. Salvador González
Mons. Luis Manuel inició su mensaje destacando el clima de comunión que se vivía en ese momento:
“Cuando nos sentimos en familia, podemos expresarnos con confianza y sencillez, estando reunidos como esta gran familia arquidiocesana que somos”.
Fue desde esa cercanía fraterna que se dirigió a Mons. Salvador, recordando con gratitud los frutos abundantes de su ministerio, siempre bajo la amorosa mirada de la Virgen de Guadalupe:
“Monseñor Salvador ha dado frutos, frutos abundantes a lo largo de su vida ministerial en esta arquidiócesis que lo vio nacer a la fe por medio de los sacramentos de iniciación; que lo acompañó en su formación sacerdotal en nuestro muy querido Seminario Conciliar de México; y que lo vio nacer al orden sagrado en esta misma Casita del Tepeyac”.
Asimismo, recordó que fue precisamente en la Basílica de Guadalupe donde Mons. Salvador recibió el diaconado, el presbiterado y, más tarde, la ordenación episcopal. Por ello, subrayó que esta celebración no representaba una despedida, sino la continuidad de un camino de servicio:
“Aquí naciste a la fe y en este santuario naciste al ministerio: al servicio diaconal, al ministerio sacerdotal y al ministerio episcopal. Y hoy, en esta misma Basílica del Tepeyac, te acompaña —te acompañamos— tu familia eclesial”.
Monseñor Salvador González Morales se despide como Obispo Auxiliar de la Arquidiócesis Primada de México en una emotiva misa en la Basílica de Guadalupe, antes de iniciar su ministerio como Obispo de Cancún-Chetumal.
Durante su mensaje, Mons. Pérez Raygoza evocó también unos ejercicios espirituales en los que Mons. Salvador animó a sus hermanos obispos a vivir un episcopado cercano:
“Nos alentabas a ser obispos cercanos, obsesionados por el encuentro”.
Reconoció que esa “obsesión” por el encuentro caracterizó el ministerio de Mons. Salvador, especialmente en su cercanía con los laicos, la vida consagrada y los sacerdotes:
“Obsesionado por estar a disposición, por escuchar, por celebrar, por festejar. Gracias por tu servicio como formador, vicerrector y profesor en nuestro amado seminario; por tu servicio como párroco, por tu servicio en este Santuario del Tepeyac y por estos siete años como Obispo Auxiliar de México”.
Finalmente, lo encomendó a Dios en su nueva misión pastoral:
“El Señor te pide llevar a toda aquella comunidad sobre tus hombros y en tu corazón, pero a ti te lleva Él. Muchas gracias, hermano. Que Dios te bendiga. Esta será siempre tu casa”.
El agradecimiento de Mons. Salvador González Morales
Tras las palabras de Mons. Luis Manuel Pérez Raygoza, Mons. Salvador expresó su profundo agradecimiento a la Santísima Trinidad, a la intercesión de Santa María de Guadalupe y a la Iglesia de Cristo:
“Esta Iglesia, como madre y hermana, me ha acompañado en el discernimiento y en la formación para responder al llamado de Dios. A esta Iglesia, como discípulo, la he servido como sacerdote para acompañar y santificar a sus miembros”.
También dirigió un agradecimiento especial a sus hermanos sacerdotes y obispos que lo acompañaron a lo largo de su ministerio:
“Gracias a mis hermanos sacerdotes, gracias a mis obispos: al señor Miranda, al señor Corripio —que en paz descanse—, a don Norberto, a don Carlos, a sus obispos auxiliares y a mis hermanos hoy obispos auxiliares. Gracias a mis párrocos, a mis superiores en el Seminario Conciliar de México. Gracias a todos ustedes, con quienes he caminado estos siete años de ministerio”.
La Arquidiócesis Primada de México eleva su oración agradecida por el ministerio fecundo de Monseñor Salvador González Morales, confiando su nueva encomienda pastoral a la protección amorosa de Santa María de Guadalupe. Que la Virgen del Tepeyac lo acompañe en esta nueva etapa al servicio del Pueblo de Dios en la Diócesis de Cancún-Chetumal, y que sepa que esta Iglesia que lo vio nacer a la fe será siempre su casa.
Lic. en Lengua y literaturas hispánicas por la UNAM, con experiencia en edición digital y redes sociales. Ha sido editora de los sitios web Padres e hijos, Cocina Fácil y colaborado en National Geographic y Muy Interesante. Actualmente es editora en la Diócesis de Azcapotzalco y es reportera en Desde la Fe.