México

Una comunidad que supera la violencia con su fe y la formación de valores

Una comunidad
  • La Parroquia de la Santa Cruz en Iztacalco trabaja en construir una comunidad con valores y solidaridad, pese a la violencia a sus alrededores.

Vladimir Alcantaara

Formarse en valores y transmitirlos a los demás en una zona de la Ciudad de México que los requiere, esa es una de las labores de la comunidad de la Parroquia de la Santa Cruz, en Iztacalco, donde el párroco encargado, Miguel Ángel Urban, asegura que se han consolidado como una hermandad firme en bondad, afabilidad y solidaridad pese a la violencia de los alrededores.

“Las poblaciones de La Cruz, Santanita y Coyuya (colonias que integran el territorio parroquial), no tienen esa raigambre de los pueblos originarios de Iztacalco; son más bien la parte marginal, donde impera la pobreza; sin embargo, la comunidad, en tanto que está organizada en torno al mercado y a la Iglesia, mantiene una sintonía extraordinaria con la fe y sus preceptos de formación”, explicó.

El padre Miguel Ángel asegura que en esta parroquia, erigida en 1955, “pese a su sencillez, precariedad y relativa juventud, tradicionalmente se han llevado a cabo procesos formativos” que al paso de los años han resultado en una comunidad de gente buena.

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Entre las experiencias formativas que se han dado en la parroquia se pueden contar los Cursillos de Cristiandad, la Formación Misionera, la Formación Ad gentes, la formación según Aparecida y la Formación de la Escuela de Pastoral.

“Si la gente quiere encontrar algo destacable en esta parroquia, encontrará formación, que ha dejado en las personas una sensibilidad extraordinaria y un espíritu acogedor por cualquier espacio, calle o rincón”, asegura. La cual es básica en Iztacalco, una de las ocho delegaciones más peligrosas de la ciudad, según cifras de la procuraduría local.

Esta iglesia celebra la Exaltación de la Cruz 14 de septiembre, fiesta que da titularidad a la parroquia, a la colonia y que tiene un significado especial para la comunidad. Sin embargo, la Santa Sede dio el privilegio a México de celebrarla litúrgicamente el 3 de mayo, en virtud del hallazgo de la santa cruz por Santa Elena, y el arraigo festivo de los trabajadores de la construcción.

Entre sus labores, una de las pastorales más desarrolladas en esta parroquia es la de la Salud. “Se brinda atención espiritual a los internos del Hospital Infantil de Iztacalco, Clínica 30 y Hospital de Troncoso”, comenta el padre, “damos acompañamiento a enfermos de zonas de muy escasos recursos, muchos de los cuales sobreviven en condiciones infrahumanas; algunos ni siquiera tienen una cama y literalmente permanecen tirados en el suelo”, labor que continuarán desarrollando en próximos años.