México

La orden de San Elías invita a misionar en el Himalaya, Polo Norte y Etiopía

  • Omnes Gentes Project ha lanzado “Tribu”, una iniciativa que contempla tres misiones en lugares donde aún no se conoce a Jesucristo.

Abimael César Juárez

 

Omnes Gentes Project (OGP) es una importante iniciativa que la orden católica de San Elías lleva a cabo con el objetivo de anunciar el Evangelio en lugares donde aún no se conoce a Jesús; en la actualidad, está enfocado en un proyecto llamado “Tribu”, el cual se conforma por tres misiones: Misión Himalaya, Polo Norte y la Depresión de Danakil. Así lo dijo a Desde la fe su fundador y creador, el P. Federico Highton.

Explicó que OGP inició su misión el pasado 6 de enero –Fiesta de la Epifanía– con la colaboración de personas de Argentina, Bolivia, España, Hong Kong y Taiwán; “el proyecto consiste en que, a través de esta misión católica, un misionero sea la luz y el Evangelio en aquellos lugares no contactados, que vaya a una de las tribus a predicar la Palabra de Dios para que las personas se conviertan al catolicismo”.

El P. Highton agregó que para llevar a cabo este trabajo se tiene una lista de todas aquellas comunidades donde no se conoce el Evangelio: “es una relación que tiene una mutación permanente debido a las constantes actualizaciones y modificaciones derivadas de la información que arrojan las investigaciones de campo y la consulta a las fuentes de información”. Por lo pronto, los proyectos que ya están en marcha son: Misión del Himalaya, Polo Norte y Depresión de Danakil”.

La Misión Himalaya se realiza en la cordillera que separa las llanuras hindúes de la meseta tibetana conformada por algunas de las montañas más altas del mundo, entre las que destaca el Monte Everest –la más alta del planeta– que abarca varios países: Bhután, Nepal, China e India; se trata de una zona que tiene varios puntos de importancia religiosa para el  Hinduismo, Budismo, Hindu Shaivite y el Islam, entre otros.

Otra más –continúa– es la conocida como la Misión extrema del Polo Norte, ubicada en medio del Océano Ártico, cuyas aguas tienen una profundidad 13,980 pies, una zona en constante cambio que casi siempre está cubierta de hielo marino. “Se dice que la tierra más cercana es la isla Kaffeklubben, cerca de la costa norte de Groenlandia, a unos 700 km de distancia. El lugar más cercano que se encuentra habitado está en la región de QiKiqtaaluk, Nunavut, Canadá, a 817 km del polo”.

Y la última –señaló– es la Misión de Depresión de Danakil con una historia geológica compleja por su ubicación en la unión de tres placas tectónicas originada por la separación de África y Asia, en el norte de Etiopía, cerca de la frontera con Eritrea, lo que es causa de actividad volcánica. “El lugar más caliente de la Tierra en términos de temperaturas promedio durante todo el año. Es uno de los lugares más bajos del planeta, sin lluvia la mayor parte del año, lo que origina que el río Awash se seque y forme una cadena de lagos salados como el Lago Afrera, sin llegar nunca al Océano Índico”.

Para finalizar, el P. Federico Highton dijo que le gustaría que esta tarea no fuera solo de él, sino que su trabajo inspirara a otras iglesias a hacer este tipo de proyectos con sus mismos grupos y congregaciones, a fin de que cumplan con la misión de dar a conocer el Evangelio. “Si bien apreciamos sinceramente el tiempo, el esfuerzo y el interés de cada persona, no podemos responder a todas las solicitudes. Para quienes cumplen con todos los requisitos, el proceso para ser voluntario de OGP tarda de uno a seis meses, siempre en una política de ofrecer oportunidad sin hacer distinción de edad, raza, color, origen, nacionalidad, sexo o discapacidad”.

Todos los que se quieran sumar pueden contactar al sacerdote a la siguiente dirección electrónica: [email protected], o por mensaje de watsaap 0091-7478-1794-54.

Explicó que la oración, como un acto espiritual de misericordia, combinada con la adopción espiritual de una comunidad, es muy significativa tanto para la persona que la lleva a cabo como para las personas a quienes va dirigida. Si bien no siempre es posible ver los efectos particulares que puede ofrecer la oración, sabemos, gracias a las Escrituras, que Dios quiere que nosotros lo mostremos, y por la fe que le profesamos sabemos que nuestras oraciones pueden tener una respuesta positiva”.