México

6 puntos de la Iglesia para construir la paz

paz, Iglesia

A través de 6 ejes temáticos que incluyen la atención a emergencias y poblaciones vulnerables, la Dimensión de Justicia, Paz, Reconciliación, Fe y Política de la Conferencia del Episcopado Mexicano, hace un llamado a redoblar esfuerzos y actuar unidos para atacar la violencia, inseguridad y corrupción que aquejan a nuestro país.

De acuerdo con el Plan de la Iglesia Católica para la Construcción de la Paz 2018, el objetivo central es reconstruir el sentido comunitario para que toda persona se involucre y participe en las causas sociales.

Además de dialogar con las autoridades en los diferentes niveles de gobierno, la sociedad civil, organismos nacionales e internacionales, es necesario fomentar el sentido de responsabilidad civil de los ciudadanos.

Para ello, el Plan de la Iglesia Católica para la Construcción de la Paz 2018 establece 6 ejes que resumen el compromiso de la Iglesia para la reestructuración del tejido social y fomento de la paz.

1. Justicia, paz y reconociliación

La atención a las víctimas forma parte clave del Plan para la Construcción de la Paz. A través de acompañamiento, centros de escucha y talleres de reconciliación, la Iglesia tiene el objetivo de apoyar y atender a las víctimas de trata y familias en busca de personas desaparecidas.

2. Movilidad humana y atención a migrantes

Con el compromiso de recibir con caridad, acompañar, defender los derechos e integrar a los migrantes, la Iglesia dará seguimiento y acompañamiento a las Casas, los albergues y los comedores; así como monitoreo de las rutas de desplazamiento.

3. Pastoral de la Salud

Para promover la salud integral de las personas en medio de las situaciones de violencia, la Iglesia ofrecerá atención física, psicológica y espiritual de las personas en situación de duelo y/o despojo.

Además, reitera el compromiso de rescatar a los jóvenes y a toda persona que haya caído en el consumo de drogas, sin estigmatizarlos ni criminizarlos.

4. Pastoral Indígena

Con el propósito de apoyar y acompañar las causas indígenas en el cuidado y protección de sus riquezas naturales, de su territorio y cultura, la Iglesia se compromete a:

  • Ofrecer atención y acompañamiento a las comunidades originarias que han sido lastimadas por el narcotráfico, la violencia y la inseguridad.
  • Brindar el cuidado pastoral a las comunidades originarias ante el despojo de sus tierras por las industrias extractistas.
  • Formar en el respeto en nuestra nación a los pueblos originarios y el autorespeto, así como la promoción de paz.
  • Recuperar la riqueza cultural, así como la sabiduría que poseen nuestros pueblos.

5. Pastoral laboral y cuidado de la tierra

La Iglesia está consciente de que es necesario tener estrategias a favor del rescate de los espacios verdes, así en los parques, las plazas y los jardines en lugares comunitarios. Para ello, propone vigilar por el rescate de los espacios culturales.

Además, para atacar la crisis del empleo en México, la misión es capacitar a las personas que necesitan de capacidades y herramientas en los nuevos horizontes laborales.

Para promover el empleo y el trabajo digno, el compromiso gira en torno a desarrollar iniciativas que coadyuven a la atención de la situación de desempleo y subempleo.

En lo que respecta a atacar la desigualdad, la prioridad es fomentar nuevas formas de comercialización de aquellos productos provenientes de áreas deprimidas para garantizar así una retribución decente a los productores.

6. Atención a emergencias

A través de Cáritas Mexicana, la Iglesia se compromete a articular el trabajo pastoral de las diferentes dimensiones de la Pastoral Social en medio de las emergencias generadas por los sismos, huracanes y otros fenómenos naturales que provocan desastres sociales.

Con la alternancia en el poder, señaló el editorial de este domingo del semanario Desde la fe,  se vive en México un clima de esperanza, que, sin embargo, podría irse a pique si no se trabaja concienzudamente en las sinergias necesarias entre gobierno, iniciativa privada y sociedad civil, que abonen a la reconstrucción del tejido social.

Leer Editorial: La reconstrucción es inaplazable