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“Hasta ver un mundo sin casos de niños con VIH”

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  • “Una vida dedicada a la asistencia social ha dejado al director de Ser Humano A.C. huellas profundas de dolor, pero también grandes satisfacciones.

Vladimir Alcántara

“Yo soy yo y mi circunstancia”, esta frase del filósofo Ortega y Gasset puede describir la vida de Fernando Rergis, director ejecutivo de la asociación Ser Humano A.C, quien se preparó para ser ingeniero, pero cuyo camino lo llevó a educar y velar por el desarrollo de niños que viven con VIH.

Para la década de los 80, el mundo se enteraba de la aparición del Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH) y pronto se registraron en México los primeros casos de la enfermedad. Aunque Fernando veía en su carrera en Ingeniería en Comunicación y Electrónica su futuro, por ese entonces se hizo novio de una bailarina que representó su primer acercamiento a las artes y las causas sociales, que hasta entonces le habían pasado desapercibidas.

Al concluir su carrera, mientras hacía su servicio social, decidió colaborar como voluntario en una asociación dedicada a responder a la epidemia, así fue como llegó a Ser Humano A.C. “Elegí ser parte del voluntariado, por un lado, por esa inquietud que había nacido en mí de asistencia social; por el otro, porque algunos de mis amigos estaban infectados. Pero mi idea era estar ahí sólo de manera temporal”, dijo.

Pronto los casos de VIH se extendieron a gran velocidad. “Ser Humano A.C. en aquel entonces ayudaba a varones jóvenes, después a mujeres, luego a esposos y posteriormente a parejas con niños. Ahí fue cuando hice un clic emocional: los niños me hicieron ver que mi camino en la vida era dedicarme de lleno a ellos”.

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La labor en la asociación no ha sido fácil, para 1998 y ante las pocas opciones de tratamientos disponibles en ese momento, ya habían muerto unos 200 adultos que pasaron por la institución, pero fue el fallecimiento de dos niños el que reafirmó su vocación. “La muerte del pequeño Mario nos dolió mucho. Posteriormente, nos mandaron a un niño de un mes de edad, quien se hallaba abandonado en el Hospital General, donde aseguraban que estaba a punto de morir. Logramos que se recuperara; sentíamos mucho gusto de verlo evolucionar; pero tras unos meses, un día simplemente murió”.

Si bien ambos casos dejaron en él una huella profunda de dolor, en la asociación también ha encontrado grandes alegrías. “Hemos atendido niños que ahora ya están en la preparatoria o en la universidad. Pero una de mis mayores satisfacciones fue cuando un pequeño ganó un concurso de pintura organizado por la Secretaría de Relaciones Exteriores y como premio se fue a Nueva York a conocer la ONU. Sentí que todos nuestros esfuerzos tenían sentido”, dijo.

Ser Humano A.C ha atendido más de 135 niños y realizado talleres de prevención para más de 300,000 personas. Al analizar su vida, Rergis considera que quizá estaba destinado a la asistencia social. “Lo único cierto es que hoy me siento satisfecho, y pienso seguir dedicándome a la labor hasta ver un mundo sin casos de niños con VIH”.