Formación

Cine: Cuenta conmigo

  • “No, yo no tendré miedo, mientras tu estés conmigo”

Antonio Rodríguez

Son cuatro chicos de doce años caminando sobre las vías del tren. Todos llevan sus bolsas de dormir y uno porta un peine. Es gracioso, porque el dueño del peine apenas tiene cabello que peinar. Sobre el camino se dan cuenta de que ninguno lleva nada de comida ni agua, así que se sientan a ver cuánto dinero juntan entre los cuatro: a penas dos dólares y cuarenta y cinco centavos. El tren se acerca y todos menos uno se levantan.

Teddy, el chico con lentes y camiseta verde militar, mira directamente al tren y se imagina estando en la batalla de Normandía, hace ademan de tener un arma en las manos y “dispara” al tren haciendo el ruido de una metralleta con la boca; el maquinista suena con desesperación el silbato. El chico no tiene intención de moverse. Sus amigos miran con sorpresa lo que sucede y uno de ellos, Chris, el líder de la pandilla, se arroja sobre él y comienza a forcejear con tal de sacarlo de las vías. A esta acción procede una discusión, la cual termina en un apretón de manos.

La pandilla ha sido formada por Teddy, el más alocado de todos. Su padre había estado ya en un hospital psiquiátrico, y tiene el temor de heredar su enfermedad. Vern es un chico un poco subido de peso, sin muchas aspiraciones, aunque bien intencionado. Chris es un adolescente proveniente de una familia con antecedentes delictivos, por eso la gente del pueblo lo ha juzgado a veces sin motivos. Y Gordie -nuestro narrador- carga sobre sus hombros la muerte de su hermano mayor, al cual quería mucho, suceso que le ha hecho perder la atención de sus padres. Cuatro chicos, relegados todos, pero diferentes entre sí.

Vern, sin querer, ha oído que su hermano sabía dónde estaba el cuerpo sin vida de un chico de la localidad, quien había salido al bosque a recoger fruta y jamás se le vio volver. Los cuatro piensan que será una gran aventura encontrar el cadáver del chico y llamar a las autoridades, con lo cual podrían volverse famosos. En su travesía, lo que comienza como una simple aventura, termina siendo la transición que todo niño debe dar a la madurez.

Cuenta conmigo de Rob Reiner es un filme tremendamente melancólico, y si bien es cierto que la experiencia de búsqueda de un cuerpo sin vida pareciera ser todo menos una aventura digna de vivir, Reiner se las ingenia para darle la profundidad necesaria y no caer en lo escabroso. El director entiende que hay un necesidad de abandonar los juegos para enfrentarse a temas tan diametralmente opuestos como la muerte, la violencia y el miedo a quedarse en el lugar de nacimiento y no lograr nada más allá.

“Nunca más he vuelto a tener amigos como los que tuve a los doce años”, dice Gordie para sus adentros, con una mirada lejana y aire nostálgico. A medida que uno va creciendo, las vacaciones de verano comienzan a ser más cortas y mucho más lejanas; Cuenta conmigo es una invitación a atesorar la edad en que vivimos -sobre todo los jóvenes- , a recordar la importancia de la lealtad y la amistad, pero sobre todo de la aventura, y esa no se encuentra pegada a la consola de los videojuegos.