Así puedes vivir el “Guadalupe-Reyes” sin vicios

¿Por qué no cambiar el “Guadalupe-Reyes” de excesos por un “Guadalupe-Reyes” de amor a la familia?
Esta época es una oportunidad para creer en nuestra fe. Foto: Pixabay
Esta época es una oportunidad para creer en nuestra fe. Foto: Pixabay

Desde el 12 de diciembre –fiesta de Nuestra Señora de Guadalupe– y hasta el Día de los Reyes Magos, los mexicanos celebramos una serie de eventos con un profundo contenido religioso; muchos disfrutan estas fechas en medio de un ambiente de amor y armonía familiar, pero otros las ocupan para abonar a la desintegración de sus seres queridos a causa de sus vicios.

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Y es que, de forma inconsciente, ven en el llamado “puente Guadalupe-Reyes” una oportunidad para “soltarse el freno”, principalmente en el consumo de alcohol y de drogas, sin pensar en el daño que esto ocasiona a sus seres amados.

¿Por qué no cambiar el “Guadalupe-Reyes” de excesos por un “Guadalupe-Reyes” de amor a la familia?

En este sentido, un buen propósito para estas fiestas navideñas es hacer un “Juramento” ante Dios y ante la Virgen de Guadalupe para apartarnos de los vicios o de cualquier otra práctica o conducta que nos aleja de la familia y nos ocasiona tristeza y desolación.

“Se trata de un propósito personal, humano, iluminado por la fe, en busca del apoyo y el auxilio de la Virgen María de Guadalupe, de San Juan Diego y de Dios”, explica el P. Raymundo Maya Paz, canónigo de la Basílica de Guadalupe. 

El sacerdote considera que el “Juramento” será siempre un buen pilar para apoyarse en la toma de conciencia y en la búsqueda de un camino nuevo en la vida. Sobre todo en esta época en la que se vive un ambiente de escándalos, ruidos, fiestas, gastos y derroches, además de que no falta quien incita al consumo de alcohol y las drogas.

“Debemos tomar las fiestas guadalupanas, el Adviento, las Posadas, la Navidad y el Fin de Año como momentos de encuentro personal, familiar y de reconciliación, no para caer en la fiebre consumista y en los excesos, porque son fechas con mucho contenido religioso”, insiste el P. Maya Paz.

Un gran regalo

Es por eso que “jurar” antes y no hasta enero –cuando ya han pasado las fiestas y se ha caído en todo tipo de excesos– es un gran regalo de amor a Dios, a la Virgen de Guadalupe y, sobre todo, a la familia, que anhela un cambio y quiere pasar una bonita Navidad.

“Es muy difícil cumplir ese propósito en esta temporada, pero resulta algo muy alentador y constructivo para la familia. Sería el mejor regalo para los seres queridos y eso se valora mucho. Es por eso que invitamos a “jurar” a todas las personas que necesitan apoyarse en su fe para hacer el compromiso de vivir en paz las fiestas navideñas”,  asegura el sacerdote.

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