Ángelus Dominical

jesús

P. Eduardo Lozano

MUCHO PELIGRO CORREMOS cuando vemos las cosas sólo en su superficie, por encima; ciertamente la cáscara hace agradable al fruto pero lo importante es la pulpa; el celofán y moño que adornan el regalo son atractivos, pero lo que hemos de valorar y agradecer es el contenido: en efecto, si nos quedamos en la máscara tenemos el peligro absoluto de quedarnos en la mera apariencia… NO HACE FALTA un estudio concienzudo y profundo para afirmar que los tantos y tantos conflictos y problemas que generamos todos los “homo sapiens” (de toda latitud y color, de cualquier credo y condición económica), se originan porque vemos sólo en el corto plazo, porque nos atoramos con los prejuicios, porque tememos salir de una zona de confort… VUELA MI IMAGINACIÓN hasta el pasado remoto, a las cavernas y la selva, hasta los bosques nórdicos o los tropicales, hasta los desiertos bolivarianos o australianos, y veo al ser humano que se enfrenta a retos y problemas que resolvió con ingenio y trabajo, con colaboración y solidaridad, con observación y aprendizaje constante… EN LOS LIBROS ILUSTRADOS presentan a los antepasados vestidos con pieles y portando greñas enormes, con lanzas y con rostros que amedrentan, pero todos merecen un caluroso y sentido aplauso, un reconocimiento público y oficial por haber superado una situación del todo adversa y haberse constituido en lo que son: nuestros antepasados… QUE YO SEPA NO HAY en todo el mundo un monumento al “Hombre de las cavernas”, tampoco a “Los Antepasados Prehistóricos” –por llamarlos de algún modo- y creo que no estaría mal hacer qué cosa para tomar conciencia de sus luchas y sus logros; ¡si hasta hay un “día internacional de la bicicleta” no veo por qué no debamos rendir gratitud a los homínidos que fueron el fundamento de lo que llamamos “civilización”!… MI IMAGINACIÓN TERMINA su vuelo hacia el pasado y rápido toma boleto para viajar al futuro, y en eso tomo conciencia de que la distancia siempre será mayor hacia el pasado, y la razón es muy simple: el pasado ya está hecho y no hay regreso; por el contrario, hacia el futuro siempre hay algunas previsiones pero hay muchas, ¡muchas! Posibilidades, hacia el futuro están tantos y tantos bienes, inventos, desarrollo, comunicación, crecimiento y por ahí síguele contando… PARA VIAJAR AL PASADO tenemos la investigación y el estudio, las evidencias y los vestigios, la ciencia acumulada y la experiencia requete-experimentada; para viajar al futuro sólo contamos con las herramientas del presente, y aun cuando haya muchas probabilidades, solo se realizará una parte de lo que imaginamos, ¡y será la mejor!… YA ESTOY VIENDO a los tremendistas y sus secuaces que me tachan de “hiperoptimista” e iluso, ya estoy oyendo a los catastrofistas y a los maltusianos que solo anuncian desgracias y problemas; por mi parte y con toda humildad no osaré negar que habrá problemas en el futuro, sí, pero quiero afirmar más todavía que aparecerán soluciones, que estamos dirigidos al bien, que todo saldrá mejor, que nuestro destino es para arriba, ¡nunca para abajo!… EL TIEMPO DE PASCUA es tiempo de mirar a Jesucristo Resucitado, de contemplar sus llagas gloriosas, de descubrir una y otra vez su presencia reconfortante; de ahí que el futuro será mejor, pues al estar en tensión hacia la “Parusía”, sencillamente será para que lleguen “cielos nuevos y tierra nueva”, para que pase la figura de este mundo y “Dios sea todo en todos” tal como san Pablo enseñaba (1 Cor 15,28)… CUANDO VEAMOS A PROFUNDIDAD estaremos capacitados para no perder los detales, para valorar las partes, para descubrir la fuerza y verdad de conjunto; ver más allá de la cáscara exige atención y responsabilidad, exige estudio y diálogo, se necesita valentía e ingenio… ESTOY RECORDANDO QUE Jesús les echó en cara a aquellos discípulos de Emaús la dureza del corazón y tardanza en entender lo que habían escrito los profetas (Lc 24, 25); pues lo mismo nos pasa cuando la mirada y el diálogo se queda en lo superficial, en lo que no tiene mayor vuelta de hoja, cuando nos quedamos con la primera impresión… TE DIRÉ ALGO PERO te voy a suplicar que quede aquí entre nos: se acercan tiempos –y ya están aquí, desde siempre-, tiempos muy especiales en donde hemos de ponernos bien “buzos”, en donde tenemos que abrir doblemente los ojos y aguzar triplemente el corazón, se acercan tiempos en donde se necesita una capacidad de observación y análisis mejor que la que tenía el hombre de las cavernas o el hombre del siglo XIX… LA MERA VERDAD, y lo digo sin empacho, quiero ver el presente y el futuro con esperanza, por la sencillísima razón de saber que estamos en las manos de Dios, y de que tanto y tanto ya nos ha dado a todos los seres humanos que sólo la barbarie y la estulticia nos cambiarían el derrotero del bien, y eso momentáneamente, pues estamos llamados a la plenitud, así que cuídate de los merolicos, de los embaucadores y de los héroes autoproclamados…