Ángelus Dominical

jesús

P. Eduardo Lozano

ME SUCEDIERON TRES -3- el mismo medio día y eran razón suficiente como para “ponerme mis moños”, para “sulfurarme”, para “sacarme de mis casillas”; las platicaré porque seguramente te habrá sucedido algo parecido, porque ni es la primera ni será la última vez, porque algo bueno hemos de sacar de situaciones parecidas… PUES RESULTA QUE: 1) tales señores expertos en programación y proyección de actividades, en administración del tiempo así como en manejo de personal y “reingeniería humana” sencillamente me dejaron plantado en la cita programada sin mayor aviso previo (¡¿?!); 2) luego fui a una empresa dedicada –desde hace muchos años- a la impresión de libros, folletos, carteles y revistas, y luego de pagar y solicitar mi factura como Hacienda manda, me hacen esperar como diez minutos –me doy cuenta que se hacen bolas y entonces me hago güaje viendo otros libros- y al final me dicen: “le mandaremos su factura por correo electrónico, es que no podemos imprimirla” (¡¿?!); 3) hay tres viejitas –lo digo con toda ternura- y cada una en su respectivo lugar, a quienes dedico mi tiempo y mi esfuerzo puntual y cabalmente, que se soltaron a reprocharme –como si se hubieran puesto de acuerdo las que jamás están juntas-: que casi las ignoro y las evado, que no les doy la debida atención, que las tengo en el olvido más absoluto y total (¡¿?!)… SE PODRÍA DECIR que me levanté con el pie izquierdo, que no era mi día, que ya me tocaba, pero no; siempre me levanto igual, ordinariamente busco que cada día sea propio, y una cosa es que “eso me toque” y otra es que me quede igual: lo sucedido ahora fue conmigo como pudo haber sido con cualquier hijo de vecino… ME PARECE QUE la solución está en la actitud y buen manejo de las situaciones, en la perspectiva con que abordamos los problemas o desafíos; y con esto no te estoy diciendo que “mis chicharrones truenan” o que ya me las sé de todas, ¡todas!, no; yo mismo he ido aprendiendo y ensayando a no ponerme histérico a la primera ni a la segunda, me han ayudado –infinidad de personas- a hacerme viejito sin arrugarme tanto, a que llueva en mi milpita sin que se hagan tantos charcos, a que pasen los años y no me causen tantos estragos, a no hacer muy míos los problemas ajenos y a tomar la vida con buen y mayor sentido del humor… Y HABLANDO DEL BUEN humor, nada menos que el Papa Francisco me ha escrito una carta que parece autorretrato, y en ella me da nuevas luces y argumentos para seguir creciendo en la fe y la alegría, en el servicio y la entrega; sigo leyendo la tal carta y ya pronto tú también la tendrás en mano… ENTRE LOS SANTOS de mi devoción está Santo Tomás Moro y San Felipe Neri, y me dio gusto que el Papa los mencionara en su carta; de ellos he aprendido poco, pero eso poquito me ha ayudado a poner cada cosa en su lugar (dineros y bienes materiales, pasajeros de por sí), su testimonio también me ha ayudado a ubicar la cabeza y el corazón (pensamientos, afectos y sentimientos), a darle su debida importancia a cada persona (familia, amigos, desconocidos o eventuales), y a poner a Dios en todo, a comenzar y a terminar el día con Él, a buscar su santa voluntad… ASÍ QUE LO QUE ME SUCEDIÓ –y todo en una mañana- no me quitó la paz ni me dejó fuera de quicio y eso me da cierta felicidad; diciendo esto te dejo una tarea: pregúntate qué es lo que llega a perturbar tu corazón, lo que te quita estabilidad, lo que te hace perder la paz; tal tarea podrá ser provechosa si al menos te das cuenta que luego son minucias las que nos estorban: que si el clima, que si el tráfico, que si el chamaco volvió a ensuciar tu piso, que si tu esposa te recibió con la misma cara de siempre, que si tu marido solo habla de futbol o de automóviles, que si… HOY DOMINGO 22 de abril (4º domingo de Pascua) es llamado el Domingo del Buen Pastor y se celebra la Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones; en este marco también organizamos una Noche Santa (el martes 24, de las 19 a las a las 23 hrs.) y quiere ser una fiesta de pascua en torno a Jesús, Buen Pastor; date por invitado y te esperamos en la parroquia de Jesús María, atrás del Palacio Nacional, en el Centro Histórico; ya van como diez años que la hacemos en esa fecha y no nos arrepentimos… POR HOY TERMINO con una frase del Papa Francisco en su carta recién horneada (n. 139): “Pidamos al Señor la gracia de no vacilar cuando el Espíritu nos reclame que demos un paso adelante, pidamos el valor apostólico de comunicar el Evangelio a los demás y de renunciar a hacer de nuestra vida cristiana un museo de recuerdos”; y como un padrecito amigo me invitó a dar unos pasos fuera de la ciudad y ya me está esperando, pues aquí le dejo y nos vemos pronto…