Escuela para padres

¿Cómo aplicar la modestia en nuestra vida?

familia

Ya se ha hablado de la necesidad que tiene la familia de vivir de manera modesta; pero ¿qué se puede hacer para lograrlo? En principio siempre va a haber críticas; pero en ello hay que dar ejemplo de firmeza, seguridad y certeza en los ideales de una familia cristiana.

  • Para enseñar la humildad no hay nada mejor que los actos y estos ejercicios pueden ser:
  • Desde niños aprender a ceder el asiento en el camión a personas mayores.
  • Como niños, prestarle un juguete que me gusta mucho a mi hermano o a un amigo.
  • Como papás, reconocer los logros de sus hijos colocando en un lugar visible sus premios y reconocimientos por mínimos que puedan parecer.

Estudiar

Nos ayuda también a ser modestos. Con esto es muy recomendable saber qué escuela conviene a nuestros hijos y que no contradiga los ideales de una familia católica. Además de que hemos de considerar que «Los padres son los primeros y principales educadores de sus propios hijos, y en este campo tienen incluso una competencia fundamental: son educadores por ser padres». (Juan Pablo II, Carta a las familias 1994). Para reforzar los estudios o para acudir a estos se puede hacer lo siguiente:

Leer: Escuela para Padres: Modestia, una gran virtud mal entendida

El modelo de Homeschooling (Escuela en casa) puede ser una solución con reconocimiento oficial que puede ayudar a la ardua labor de la educación para el desarrollo adecuado de los hijos. Por ejemplo, está el modelo de Nobis Pacem; aunque esto es algo complicado en México, no deja de ser una propuesta.

Es muy recomendable que al menos se puedan hacer reuniones como papás católicos para estudiar como adultos y estudiar con los hijos no solo temas de la fe; sino también temas académicos de matemáticas, español, etc. Pueden hacerle la propuesta al párroco de su comunidad.

Costumbres

Es muy favorable cuidar cuatro aspectos:

  • A nivel biológico: Cuidar la alimentación cinco veces al día. La higiene personal que vaya desde lavarse las manos antes de comer hasta también antes y después de ir al baño; la higiene bucal que implica lavarse los dientes dos veces al día; etc.
  • A nivel psicológico: Los papás deben tener al menos un momento en el día para conversar con sus hijos. Tener tiempos de diversión familiar al menos una vez a la semana: jugar juegos de mesa, salir al parque con una pelota, etc.
  • A nivel social: Enseñar a los hijos a ser personas, como comúnmente se dice: “educadas”. Esto no pasará nunca de moda: Decir “por favor”, “gracias”, “con su permiso”, etc. Quitarse la gorra al estar sentado a la mesa, etc.
  • A nivel espiritual: Acudir por amor y por costumbre a Misa los Domingos y Fiestas de precepto como familia; tener momentos de oración comunitaria; orar antes de cada comida; y la mamá bendecir a sus hijos cuando estos salen de casa.