Peritos valoran el estado de la Catedral tras el rayo que impactó el recinto este jueves

  • Se constató que cayó en el casquete de la Torre Oriente, y tras el impacto, se desprendieron pedazos de cantera en el segundo nivel de la bóveda de la Catedral.

Carlos Villa Roiz

Este viernes 16 de marzo, a las 11:00 horas, se realizó una detallada revisión del área afectada tras la caída de un rayo en la Catedral Metropolitana de México.

Estuvieron presentes funcionarios de la Secretaría de Cultura, particularmente de la Director General de Sitios y Monumentos del Patrimonio Cultural y de la Coordinación Nacional de Conservación del Patrimonio Cultural del INAH, así como los responsables del resguardo de los inmuebles sagrado, el canónigo Francisco René Espinosa Estrada, Deán de la Catedral Metropolitana, y el P. Ricardo Valenzuela, Sacristán Mayor de templo e integrante del Cabildo Metropolitano.


En conjunto, se revisó el área afectada y se constató que el rayo cayó en el casquete de la Torre Oriente, conocido como escudo. Tras el impacto, parte de estos elementos se fragmentaron dejando pedazos de cantera en el segundo nivel de la bóveda de la Catedral.

Tras la inspección, se ordenó el completo retiro del acordonamiento de la zona para que la gente pueda circular libremente, ya que esta sección sur del atrio se había inhabilitado, como una medida de seguridad y para verificar lo que había caído.

La conservación y mantenimiento de la Catedral, que es una joya de la arquitectura del barroco mexicano y patrimonio cultural de la humanidad, de acuerdo con la UNESCO, es objeto de constante monitoreo por parte de especialistas, de modo que siempre ha habido una rápida respuesta cuando se han presentado problemas como el incidente registrado ayer, cuando un rayo impactó en el inmueble, o durante los sismos del pasado mes de septiembre.

Peritos y técnicos, bajo la supervisión de Sitios y Monumentos, han reforzado la estructura de las torres de la Catedral y se sigue trabajando en ello, de modo que está garantizada la seguridad de los sacerdotes, fieles y turistas que acuden al templo, así como la conservación del mismo.