Vaticano

Papa Francisco muestra su cercanía con víctimas de atentado en Ecuador

ACI Prensa

 

El Papa Francisco condenó el atentado que el pasado miércoles 21 de marzo en la localidad de Mataje, región de Esmeralda, provocó la muerte de tres militares, y expresó su solidaridad a sus familias.

Las palabras de Francisco fueron transmitidas por medio de una carta enviada por el Secretario de Estado del Vaticano, Cardenal Pietro Parolin, a Mons. Eugenio Arellano, Obispo Vicario Apostólico de Esmeraldas y Presidente de la Conferencia Episcopal Ecuatoriana. En esta, el Santo Padre lamenta la pérdida de vidas humanas y eleva su oración a Dios por los fallecidos, los heridos y sus familias.

“Al conocer la triste noticia del execrable atentado terrorista perpetrado en Mataje, en el que 3 miembros de las Fuerzas Armadas Ecuatorianas han perdido la vida mientras cumplían con su misión de paz y seguridad, Su Santidad reitera su más firme reprobación por este nuevo episodio de injustificable violencia”, se indica en el mensaje.

Además, afirma que “el Papa Francisco eleva a Dios sus plegarias por el eterno descanso de las víctimas y manifiesta también su cercanía a las familias que lloran a sus seres queridos. Asimismo, encomienda los heridos y todas las personas afectadas a la misericordia del Señor y al maternal cuidado de la Madre de Dios”.

Por último, “el Santo Padre invita a todos a rezar y a esforzarse para que en aquella región, probada por estos tristes sucesos, se alcance cuanto antes la serena convivencia en paz y confianza”.

El atentado, atribuido a narcotraficantes, se produce en el contexto de, enfrentamiento entre el Gobierno de Ecuador y el narcoterrorismo.

Los terroristas hicieron explotar un artefacto al paso del vehículo militar en el que viajaban los fallecidos. Los heridos, que sufrieron daños de gravedad, fueron trasladados en helicóptero al hospital de San Lorenzo.

Se trata del cuarto ataque terrorista en los últimos dos meses en esta región fronteriza con Colombia, donde el gobierno ecuatoriano decidió intensificar la presencia militar por ser un punto caliente del tráfico de drogas.

Toda esta zona se encuentra en estado de excepción debido a la presión de los grupos narcotraficantes, lo cual no ha evitado los diferentes atentados.