Vaticano

Los intereses detrás de los ataques al Papa Francisco

Papa Francisco
  • Un extenso documento firmado por el ex nuncio apostólico en Estados Unidos, Carlo María Viganò, intenta poner en duda el compromiso del Papa con el combate a la pederastia. Así responden dos especialistas en México.

Alejandro Feregrino

En el fondo de las acusaciones de encubrimiento contra el Papa Francisco no existe una genuina preocupación por las víctimas, sino una serie de intereses de quienes no han querido acompañar su pontificado, coincidieron especialistas.

“El problema es otro, el problema es poner en entredicho un pontificado que ha puesto a la Iglesia, a los obispos, a los cardenales, en una mayor exigencia de autenticidad, de coherencia, de testimonio. Él desde el principio lo ha pedido” aseguró el rector de la Universidad Pontificia de México, P. Mario Ángel Flores Ramos, en entrevista con Desde la Fe.

El pasado 26 de agosto, el ex nuncio apostólico en Estados Unidos, Carlo María Viganò, publicó una extensa carta en la que acusó al Papa Francisco de encubrir los abusos sexuales del arzobispo de Washington, Theodore McCarrick.

Varios pasajes del documento han sido desmentidos por testigos, entre ellos el ex portavoz del Vaticano, Federico Lombardi. En julio pasado, Francisco retiró el cardenalato a McCarrick, a quien ordenó una vida de oración y penitencia.

Consultado para este artículo, Rodrigo Guerra, miembro de la Academia Pontificia Pro Vita, del Consejo Pontificio Justicia y Paz y del Equipo de Reflexión Teológica del CELAM hizo énfasis en que el documento de Viganò incluye “verdades, medias verdades y calumnias”.

“Cosas que son indiscutiblemente verdaderas se revuelven con difamaciones y calumnias gravísimas, buscando un efecto que sume voluntades para pedir la renuncia del Papa, lo que es del todo improcedente” reconoció.

Ambos especialistas afirmaron que al Papa Francisco no se le puede acusar de encubridor, pues ha dado un gran impulso a la política de ‘tolerancia cero’ contra sacerdotes abusadores que inició con su predecesor, Benedicto XVI.

“En ningún momento se le puede acusar de indiferencia, de descuido, menos de complicidad en estos casos porque ha sido, al contrario, una presencia muy clara” dijo Flores Ramos.

“Es una manera baja de instrumentalizar una causa justa, dolorosísima, con la que el Papa está especialmente comprometido. Él no es un encubridor, al contrario, él facilita que se descubran los casos y los personajes que han estado asociados al abuso sexual del clero” comentó Rodrigo Guerra.

¿Quién está detrás de estos ataques?

“Toda una parte de la Iglesia que, desafortunadamente, no ha entendido o no ha querido seguir la línea del Papa Francisco” consideró el rector Flores Ramos.

Rodrigo Guerra tiene una opinión similar: se trata de un grupo heterogéneo que incluye sectores ultraconservadores, financiados por otros grupos fuera de la esfera eclesiástica, afectados por las críticas del Papa Francisco al injusto sistema económico internacional.