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24 de marzo: La Iglesia celebra a Santa Catalina de Suecia

Santa Catalina de Suecia es hija de Santa Brígida y es considerada patrona de las vírgenes.

23 marzo, 2021
24 de marzo: La Iglesia celebra a Santa Catalina de Suecia
Santa Catalina de Suecia.

En la historia de la Iglesia existen figuras que, desde la discreción y la fidelidad, dejaron una huella profunda en la vida espiritual de su tiempo. Tal es el caso de Santa Catalina de Suecia, una mujer marcada por la oración, el servicio y una estrecha relación con una de las grandes santas medievales: su propia madre, Santa Brígida de Suecia.

Su vida es testimonio de entrega, vocación y continuidad en una misión que trascendió generaciones.

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Orígenes y vocación de Santa Catalina de Suecia

Su nombre en el mundo fue Catalina Ulfsdotter. Nació, según diversas fuentes, en 1331 o 1332, hija del noble sueco Ulf Gudmarsson y de Santa Brígida. Desde muy joven estuvo vinculada a la espiritualidad que más tarde daría origen a la Orden del Santísimo Salvador.

A los 12 años fue dada en matrimonio al caballero Egard von Kyren, un hombre profundamente devoto. De común acuerdo, ambos decidieron vivir en castidad, orientando su vida matrimonial hacia una dimensión espiritual.

Vida en Roma y servicio junto a Santa Brígida

Santa Catalina viajó a Roma y participó en el Jubileo de 1350. Un año después, en 1351, recibió la noticia de la muerte de su esposo. A partir de ese momento, decidió permanecer en la Ciudad Eterna junto a su madre, quien se encontraba allí para presentar ante el Santo Padre las reglas de su orden.

En Roma, Catalina consagró su vida a la oración y al servicio, dedicándose especialmente a ayudar a los pobres, necesitados y peregrinos, viviendo una espiritualidad profundamente activa.

Heredera de una misión: la Orden y su legado

Tras la muerte de Santa Brígida, el 23 de julio de 1373, Catalina llevó sus restos a Suecia para sepultarlos en el convento de Vadstena. Posteriormente, ingresó a este convento, donde se convirtió en la primera abadesa.

En 1375 regresó a Roma para participar en el proceso de canonización de su madre. Permaneció en Italia hasta 1380, aportando información clave sobre su vida y logrando, hacia 1378, la aprobación de las reglas de la orden.

Ese mismo año volvió a Suecia, donde el obispado le confió formalmente la dirección de esta comunidad religiosa, que con el tiempo se expandiría por distintas partes del mundo y permanece hasta nuestros días.

Muerte, canonización y devoción

Santa Catalina falleció el 24 de marzo de 1381. Fue canonizada por el Papa Inocencio VIII y su fiesta litúrgica se celebra el 24 de marzo en toda la Iglesia católica. Es considerada patrona de las vírgenes.

Su vida, profundamente unida a la de su madre, constituye un caso excepcional en la historia de la santidad: madre e hija elevadas juntas a los altares.

La vida de Santa Catalina de Suecia nos recuerda que la santidad también se construye en la continuidad, en la fidelidad a una misión recibida y en el servicio silencioso. Su historia no solo habla de una vocación personal, sino de una herencia espiritual que, vivida con entrega, puede transformar generaciones.

En ella encontramos un ejemplo de cómo el amor a Dios, la vida de oración y el compromiso con los demás pueden dar fruto más allá del tiempo.



Autor

Estudió Periodismo y Comunicación Colectiva en la UNAM. Con 30 años de experiencia en periodismo, se ha especializado en la cobertura religiosa, trabajando en Televisa S.A. y Televisión Azteca. En 1997, recibió el Premio Nacional de Periodismo del Club de Periodistas de México. Ha realizado reportajes en cuatro continentes, incluyendo coberturas significativas como el Jubileo del año 2000 en Roma, los funerales de Juan Pablo II, el viaje de Juan Pablo II a Tierra Santa y el Encuentro Mundial de la Juventud en Sydney. Fue Jefe de Prensa durante el VI Encuentro Mundial de las Familias en México. Además, ha colaborado en publicaciones como Época, Última Moda e Impacto, donde mantiene columnas sobre cultura religiosa. Ha escrito varios libros, entre ellos "El Agua del destino" y "Popocatépetl: Mito, ciencia y cultura". También es comentarista en programas de radio.