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Oración para las personas que no pueden ayunar en Cuaresma

6 febrero, 2024

Ofrecer una oración para las personas que no pueden ayunar en Cuaresma es una forma de recordar a todos que la observancia de la Cuaresma no se trata simplemente de prácticas externas, sino también de la actitud del corazón. Aquellos que no pueden ayunar pueden participar plenamente en el espíritu de arrepentimiento, reflexión y acercamiento a Dios.

El ayuno en Cuaresma

Es preciso ayunar de forma particular en dos fechas de Semana Santa: el Miércoles de Ceniza y el Viernes Santo. Además, no está permitido el consumo de carne los días viernes a lo largo de toda la Cuaresma, según el mandato de la Iglesia Católica.

No obstante, la normativa actual es un matiz de la aplicada anteriormente, cuando se exigía la abstención de carnes rojas durante todo el período de preparación física y espiritual; es decir, en la totalidad de los cuarenta días posteriores al carnaval y previos a la Semana Mayor.

Sin embargo, entraron en vigor diversos cambios a partir de la culminación del Concilio Vaticano II, que se aplican en la actualidad.

Oración para quienes no pueden ayunar en Cuaresma por alguna situación permitida / Foto: Desde la fe

Dado que la feligresía de la Iglesia se rige formalmente por algunas normas, es crucial conocer lo que se indica en el Código de Derecho Canónico, del que se basan los lineamientos establecidos en la Iglesia universal. Sobre los días -y características- de penitencia, se explica en detalle en los numerales 1249 al 1250:

  • 1249 Todos los fieles, cada uno a su modo, están obligados por ley divina a hacer penitencia; sin embargo, para que todos se unan en alguna práctica común de penitencia, se han fijado unos días penitenciales, en los que se dediquen los fieles de manera especial a la oración, realicen obras de piedad y de caridad y se nieguen a sí mismos, cumpliendo con mayor fidelidad sus propias obligaciones y, sobre todo, observando el ayuno y la abstinencia, a tenor de los cánones que siguen.
  • 1250 En la Iglesia universal, son días y tiempos penitenciales todos los viernes del año y el tiempo de cuaresma.
  • 1251 Todos los viernes, a no ser que coincidan con una solemnidad, debe guardarse la abstinencia de carne, o de otro alimento que haya determinado la Conferencia Episcopal; ayuno y abstinencia se guardarán el miércoles de Ceniza y el Viernes Santo.
  • 1252 La ley de la abstinencia obliga a los que han cumplido catorce años; la del ayuno, a todos los mayores de edad, hasta que hayan cumplido cincuenta y nueve años. Cuiden sin embargo los pastores de almas y los padres de que también se formen en un auténtico espíritu de penitencia quienes, por no haber alcanzado la edad, no están obligados al ayuno o a la abstinencia.
  • 1253 La Conferencia Episcopal puede determinar con más detalle el modo de observar el ayuno y la abstinencia, así como sustituirlos en todo o en parte por otras formas de penitencia, sobre todo por obras de caridad y prácticas de piedad.

¿Cuál es el significado y el sentido del ayuno?

En un mensaje del papa Benedicto XVI de 2009, el entonces pontífice señala que la Cuaresma es un tiempo particular en el que recordamos los cuarenta días de ayuno que el Señor vivió en el desierto antes de emprender su misión pública.

“Podemos preguntarnos qué valor y qué sentido tiene para nosotros, los cristianos, privarnos de algo que en sí mismo sería bueno y útil para nuestro sustento. Las Sagradas Escrituras y toda la tradición cristiana enseñan que el ayuno es una gran ayuda para evitar el pecado y todo lo que induce a él. Por esto, en la historia de la salvación encontramos en más de una ocasión la invitación a ayunar. Ya en las primeras páginas de la Sagrada Escritura el Señor impone al hombre que se abstenga de consumir el fruto prohibido…”

En efecto, agrega el pontífice, “comentando la orden divina, San Basilio observa que “el ayuno ya existía en el paraíso”, y “la primera orden en este sentido fue dada a Adán”. Por lo tanto, concluye: “El ‘no debes comer’ es, pues, la ley del ayuno y de la abstinencia” (cfr. Sermo de jejunio: PG 31, 163, 98).

“Puesto que el pecado y sus consecuencias nos oprimen a todos, el ayuno se nos ofrece como un medio para recuperar la amistad con el Señor. Es lo que hizo Esdras antes de su viaje de vuelta desde el exilio a la Tierra Prometida, invitando al pueblo reunido a ayunar “para humillarnos —dijo— delante de nuestro Dios” (8,21).



Abunda el papa Benedicto XVI que en el Nuevo Testamento, “Jesús indica la razón profunda del ayuno, estigmatizando la actitud de los fariseos, que observaban escrupulosamente las prescripciones que imponía la ley, pero su corazón estaba lejos de Dios”.

En este aspecto, advierte que “el verdadero ayuno, repite en otra ocasión el divino Maestro, consiste más bien en cumplir la voluntad del Padre celestial, que “ve en lo secreto y te recompensará” (Mt 6,18). Él mismo nos da ejemplo al responder a Satanás, al término de los 40 días pasados en el desierto, que “no solo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios” (Mt 4,4).

El verdadero ayuno, por consiguiente, tiene como finalidad comer el “alimento verdadero”, que es hacer la voluntad del Padre (cfr. Jn 4,34). Si, por lo tanto, Adán desobedeció la orden del Señor de “no comer del árbol de la ciencia del bien y del mal”, con el ayuno el creyente desea someterse humildemente a Dios, confiando en su bondad y misericordia.

El papa también recuerda las palabras de san Pedro Crisólogo: “El ayuno es el alma de la oración, y la misericordia es la vida del ayuno. Por tanto, quien ora, que ayune; quien ayuna, que se compadezca; que preste oídos a quien le suplica aquel que, al suplicar, desea que se le oiga, pues Dios presta oído a quien no cierra los suyos al que le súplica” (Sermón 43: PL 52, 320, 332).

“En nuestros días, parece que la práctica del ayuno ha perdido un poco su valor espiritual y ha adquirido más bien, en una cultura marcada por la búsqueda del bienestar material, el valor de una medida terapéutica para el cuidado del propio cuerpo. Está claro que ayunar es bueno para el bienestar físico, pero para los creyentes es, en primer lugar, una “terapia” para curar todo lo que les impide conformarse a la voluntad de Dios”.

Por último, estima que “esta antigua práctica penitencial… puede ayudarnos a mortificar nuestro egoísmo y a abrir el corazón al amor de Dios y del prójimo, primer y sumo mandamiento de la nueva ley y compendio de todo el Evangelio” (cfr. Mt 22,34-40). La práctica fiel del ayuno contribuye, además, a dar unidad a la persona, cuerpo y alma, ayudándola a evitar el pecado y a acrecer la intimidad con el Señor.

@desdelafe Ofrecer una oración para las personas que no pueden ayunar en Cuaresma es una forma de recordar a todos que la observancia de la Cuaresma no se trata simplemente de prácticas externas, sino también de la actitud del corazón. Es preciso ayunar de forma particular en dos fechas de Semana Santa: el Miércoles de Ceniza y el Viernes Santo. Te compartimos la Oración para las personas que no pueden ayunar en Cuaresma. #cuaresma #ayuno #cuaresma2024 #semanasanta #oracion ♬ sonido original – Desde la Fe

¿Cuáles son las excepciones a la norma del ayuno y abstinencia?

Los que no cumplen los requisitos de edad, no están obligados al ayuno y la abstinencia quienes tienen una salud frágil o una condición física que les imposibilita realizarlo, así como las personas con problemas mentales.

La norma tampoco se aplica a las embarazadas, pues estas últimas deben continuar el régimen alimentario establecido por su médico para asegurar el perfecto estado del bebé en gestación.

¿Quién está obligado a realizar el ayuno y la abstinencia?

  • Abstinencia: Se les exige a los católicos a partir de los 14 años de edad, una prescripción que, en lo posible, deben cumplir hasta su muerte. Consiste en la abstención de ingerir carne los viernes. Se realiza como un gesto a Dios en honor a la Pasión sufrida por Nuestro Señor el Viernes Santo. Están prohibidas las carnes y órganos de mamíferos y de aves; en cambio, se admiten carnes blancas como el pescado. No obstante, las conferencias episcopales de cada país pueden hacer adaptaciones de acuerdo con las necesidades particulares de la nación. El enfoque suele apuntar a un ayuno espiritual más que a uno físico, pero se procuran ambos.
  • Ayuno: Se aplica a los católicos desde los 18 años de edad hasta los 59. Se sugiere que reduzcan la cantidad de alimentos habituales. Resulta de obligatorio cumplimiento tanto el Miércoles de Ceniza como el Viernes Santo. Se viola la norma si la persona come entre las comidas principales o ingiere batidos.

Oración para las personas que no pueden ayunar en Cuaresma

“Padre bueno, tú bien sabes que en mi corazón existe el deseo profundo de responder a tu amor mediante el servicio a mis hermanos en estos viernes de Cuaresma, pero también conoces el por qué me resulta imposible hacerlo como quisiera. Te ruego que tomes en cuenta las oraciones de intercesión que haré esos días en lugar de las obras, suple con tu infinita misericordia mi impedimento. Te lo pido en el nombre de tu Hijo, Jesucristo”. Amén.





Autor

Ex editor de medios católicos con rica experiencia en el desarrollo de contenido SEO, branding y manejo estratégico de plataformas digitales. 

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