Opinión

La desaparición de los migrantes

En los últimos cuatro años, los reportes de migrantes desaparecidos creció en 400 %, al pasar de 83 en 2017 a 349 en 2021, de acuerdo con la organización Servicio Jesuita a Migrantes en México (SJM-México).

El 96% de las personas migrantes desaparecidas se dirigían a Estados Unidos, principalmente a Texas y California, y solo el 4% a México. El 94% de las desapariciones suceden en México, y solo un 6% en Estados Unidos.

La mayor parte de las desapariciones ocurren en Chiapas (18%), Tamaulipas (16%), Sonora (12%) y Nuevo León (10%). El 22 % de las personas migrantes desaparecidas son mexicanas.

De los desaparecidos el 44% son jóvenes, entre los 18 y 29 años, y el 42% adultos entre los 30 y 59 años. El 14% niñas, niños o adolescentes de hasta 17 años, y solo un 1% personas adultas mayores.

Cuando las personas que migran desaparecen, quienes las buscan son familiares directos: Madres y padres en el 36% de los casos; hermanas y hermanos 27%; parejas 15%, y primas, primos, amigas y amigos 5%.

Ni las instituciones gubernamentales de Estados Unidos ni las de México cuentan con registros completos fiables sobre las desapariciones de personas migrantes en su territorio, afirma el SJM-México.

La Federación Mexicana de Organismos Públicos de Derechos Humanos (FMOPDH), reporta que existen al menos 2 mil personas en situación de migración desaparecidas en México.

Las organizaciones que trabajan el tema, como el Comité contra las Desapariciones Forzadas (CED) de la ONU, estiman que podría haber cientos más de personas migrantes no reportados a las autoridades, las asociaciones civiles y los organismos internacionales.

El Equipo Argentino de Antropología Forense tiene un registro de 1,421 personas desaparecidas en situación de migración entre 2010 y 2020. Y también 223 identificaciones de restos óseos, 113 en Estados Unidos y 110 en México.

El Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas (RNPDNO) solo contempla a 57 migrantes desaparecidos, y cuando se específica que son en situación migratoria irregular, el número baja a 14, es evidente el subregistro de las autoridades mexicanas, precisa el SJM-México.

La política actual del Gobierno de México, basada en la contención del flujo migratorio, ha elevado de manera considerable el número de las detenciones y estas se ha convertido en una de las principales fuentes de desaparición, señala la organización de los jesuitas.

El SJM-México recuerda la afirmación del CED-ONU en el informe de abril de 2022 sobre México: “Las personas migrantes también son un grupo particularmente vulnerable frente a las desapariciones. Las masacres de San Fernando, Cadereyta y Camargo son solo algunos ejemplos. Hemos recibido información de personas que iniciaron su ruta migratoria y terminaron en fosas clandestinas. Otras se encuentran ilegalmente privadas de su libertad sin comunicación con el mundo exterior, lo que las convertiría en personas desaparecidas”.

Es urgente la creación de un registro nacional de detenciones migratorias, de acceso público, que además es una obligación establecida en la Ley Nacional del Registro de Detenciones, publicada en 2019. Esto permitiría a las familias de personas migrantes desaparecidas acceder a información vía remota.

El Estado mexicano da poco o nula atención a la desaparición de personas migrantes a pesar de ser una obligación consignada en tratados internacionales, asegura el centro de los jesuitas.

 

 

Twitter: @RubenAguilar

Rubén Aguilar Valenzuela es profesor universitario y analista político.

 

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