La opacidad del gobierno 

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COLUMNA

Convicciones

La opacidad del gobierno 

Lo que se hace evidente con la negativa a proporcionar la información, es que no se quiere que la sociedad conozca, como la que han revelado distintos informes

9 febrero, 2026
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Rubén Aguilar Valenzuela es profesor universitario y analista político. 

El gobierno del presidente López Obrador (2018-2024) se caracterizó por su opacidad, y para esconder información una de las justificaciones que más se utilizó durante su gestión, fue que esta no se podía proporcionar porque era de “seguridad nacional”.  

Prácticamente la totalidad de la información que se solicitó en su gestión de gobierno a través del Instituto Nacional de Acceso a la Información (INAI), órgano autónomo que él desapareció, para elevar los niveles de opacidad, nada tenía que ver con la seguridad nacional. 

Ahora, el gobierno que encabeza la presidenta Sheinbaum Pardo, ya sin el INAI que exigía se proporcionara la información, que por ley debería ser pública, sigue los mismos pasos de su antecesor, su mentor y líder. 

El pasado seis de febrero, el Tren Interoceánico, operado por la Secretaría de Marina, reservó por cinco años, hasta 2031, cuando ya no esté la presidenta, la información sobre el accidente donde murieron 14 personas, que ocurrió el 28 de diciembre de 2025.

En respuesta a solicitud del periódico El Universal, el Comité de Transparencia del Ferrocarril Interoceánico, justifica su negativa a entregar la información y a la transparencia diciendo que si esta se hace pública podría incrementar el riesgo de un posible sabotaje, robo de piezas y planeación de actos ilícitos.

La empresa sostiene que no proporciona la información porque es de “seguridad nacional”, justificación utilizada en múltiples ocasiones por el gobierno de López Obrador, y que el actual imita la misma argumentación, que el anterior. 

El comité, en su respuesta a El Universal, reconoce que es de “interés púbico” la información relacionada con el accidente del tren pero la entrega de esta “eleva de forma sustantiva el resigo de la seguridad y continuidad operativa del Ferrocarril del Istmo de Tehuantepec”. 

Es necesario decir ¡que se trata de un tren de pasajeros y de carga de carácter civil y no militar. Se solicita información de un servicio público de carácter civil y no de transporte o instalaciones de carácter militar. 

El comité, con todo, como se hacía en el gobierno anterior, “fija un plazo inicial de cinco años, contados a partir de la fecha de la presentación del acta con fundamento en que la información reservada puede permanecer como tal hasta por dicho período, y se establece revisión en caso d que se extingan las causas o bien para descalificación anticipada conforme proceda”. 

Lo que se hace evidente con la negativa a proporcionar la información, es que no se quiere que la sociedad conozca, como la que han revelado distintos informes de carácter técnico, entre ellos de la Auditoria Superior de la Federación (ASF), del mal diseño de las vías, y del mal estado de los equipos y las máquinas.    

Ya a pesar de esa información, el gobierno de la presidenta Sheinbaum Pardo decidió, en particular la Secretaría de Marina, que está a cargo del tren, que siguiera operando, los informes señalaban que si no se superaban los problemas señalados por los reportes técnicos la posibilidad de un accidente estaba a la vista. 

En el gobierno que preside Sheinbaum Pardo, como en el de su antecesor, sigue la opacidad como estrategia política y de comunicación, la transparencia y la rendición de cuentas es un tema de discursos políticamente correctos, pero no una práctica que asuma esta administración.  


Autor

Rubén Aguilar Valenzuela es profesor universitario y analista político.