Historias ciudadanas

Sanación interior a niñas y niños ante la trata de personas

La infancia de Tito, hasta que cumplió 10 años de edad, no fue feliz. Su padre lo obligaba a vender dulces sin descanso, todo el día. Si no lograba terminar toda la mercancía, lo golpeaba. Sin saberlo, el pequeño era víctima de Trata de Personas en su modalidad de explotación laboral.

Fueron policías de la zona quienes, con sensibilidad y solidaridad, decidieron ayudarlo. Hoy en día Tito vive con sus tíos y su padre se encuentra detenido. El pequeño tomó terapia psicológica y ahora continúa con el proceso de recuperación mental y emocional, tras ese momento tan doloroso en su corta vida.

La Trata aún es un delito bastante desconocido. Por cada caso, que conocemos gracias a personas comprometidas como los oficiales que ayudaron a Tito, ignoramos otros 99. Pero cada vez hay más esfuerzos para prevenir y atender a las víctimas, sobre todo a niñas, niños y adolescentes, que son los más vulnerables.


Por ejemplo, en honor a Santa Josefina Bakhita, una religiosa sudanesa que de niña vivió la dramática experiencia de ser víctima, como Tito, la Iglesia conmemora en febrero la Jornada Mundial de Oración y Reflexión contra la Trata. En este julio también se une con mensajes similares. Y es que la sanación espiritual es parte fundamental de la atención integral a quienes cayeron y lograron salir de esta pesadilla, sobre todo a los más pequeños.

“La Trata de Personas no sólo daña la integridad de las víctimas, hay daños cognitivos, psicológicos, emocionales, conductuales, y también espirituales”, puntualizó Janice Yun, la Fundadora de la organización Pozo de Vida durante el conservatorio “Redes de apoyo contra el enganche vía internet de niñas, niños y adolescentes” de la Oficina de Naciones Unidas, donde también participó el Consejo Ciudadano para la Seguridad y Justicia de la Ciudad de México.

Coincidimos con ella. Las niñas y niños que caen en estas redes suelen tener muchas carencias, en ocasiones afectivas, en otras económicas o se encuentran en núcleos familiares rotos. Los tratantes, que a veces suelen ser sus mismos padres o conocidos, se aprovechan de esa condición de vulnerabilidad y dañan todo su ser, incluso el interior.

Estamos en la obligación, entonces, de unirnos y acercarles herramientas para que sepan distinguir qué les causa mal, que puedan hablarlo y haya alguien que los ayude a salir de ese entorno nocivo.

En el Consejo Ciudadano estamos para ayudar a víctimas y testigos de cualquier forma de explotación. Les atendemos sin costo, de forma confidencial y en cualquier parte del país (incluso a nivel internacional) en la Línea y Chat Nacional vs la Trata 800 5533-000.

Si en la comunidad sabemos, vemos o sospechamos de que un pequeño es sometido, incluso por su familia, debemos hablar. Una llamada o un mensaje puede salvar una vida.

*Salvador Guerrero Chiprés (@guerrerochipres) es Presidente del Consejo Ciudadano para la Seguridad y Justicia de la Ciudad de México.

Los textos de nuestra sección de opinión son responsabilidad del autor y no necesariamente representan el punto de vista de Desde la fe.

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