Milpa de apuntes

¿Por qué piensan tan mal (en su interior)?

Jesús le había dicho al paralítico: ‘¡Ánimo, hijo, tus pecados quedan perdonados!’ Y luego, luego le cayeron los trollecitos que le gritaron: ‘¡Blasfemo!’ A lo que Jesús les contestó: ‘¿por qué piensan tan mal en su interior?’*

¿A qué se refiere el Maestro con la pregunta que les hace a los letrados en la Ley? ¿Qué implicaciones tiene pensar desde el interior? Alguien podrá decir que todo pensamiento proviene de la mente, por tanto, del interior, ¿qué implica para los seguidores de Jesús?

Pensar adecuadamente implica ordenar las ideas, darle sentido a las imágenes que llegan o llamamos, a escuchar nuestra voz interior, (no confundir con aquella que le hablaba a Linguini en Ratatouille), a darle sentido a todo lo que llega desde el exterior.


Este ejercicio de la razón está siempre influenciado por la situación del momento, por los prejuicios y experiencias previas que desde luego sesgan nuestro razonamiento.

Pensar desde el corazón, desde las entrañas, desde los esencial, la razón cordial, como la llama Adela Cortina, tiene que ver con las raíces en donde está descansa tu vida, tu existencia.

Pensar en el interior requiere mantener despejadas las arterias de todo egoísmo y de todo resentimiento, para que la vida misma fluya entre el pensamiento y el corazón, entre las palabras y las acciones, siempre en búsqueda de la presencia de Dios en todo momento y lugar, y desde luego, en el encuentro con los demás.

Hoy el Señor nos lanza la pregunta: ¿qué tanto piensas en tu interior?

*Mt 9,1-8 de la traducción de la Biblia de la Iglesia en América.

Comentarios