Opinión

Los 4 puntos en los que todo provida debe coincidir

Defender la vida es quizás uno de los compromisos en los que más congruencia tenemos que mostrar para que el movimiento se legitimice. Cada grupo o asociación tiene su propio carisma, algunos se dedican a la formación de jóvenes y a la prevención de embarazos; otros tienen contacto directo con la mujer embarazada y pueden ofrecerle alternativas para salir adelante; otros más realizan una ardua labor política para evitar la despenalización del aborto. En fin, las labores son muchas y todas necesarias.

A lo largo del tiempo y con la experiencia adquirida he llegado a la conclusión de que hay puntos clave en donde todo provida debería de coincidir para lograr una defensa eficaz y realmente centrada en la dignidad de la persona. A continuación te comparto 4 puntos que considero indispensables para ser un provida hecho y derecho.


1.     La formación constante

La defensa de la vida es una de las causas que le exige a sus miembros estar constantemente formándose para ser mejores apologetas ante las distintas argumentaciones en contra de la vida. Tanto en materia legal, ética, médica, antropológica y muchas otras disciplinas complementarias, un provida tiene el deber de estar formado al menos de manera básica en estos temas.

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2.     La comunicación asertiva

Como buenos defensores de la vida es imperativo que al momento de argumentar con otra persona sobre el tema, siempre exista una línea de respeto que asegure que el trato hacia la otra persona no va en contra de su dignidad. Despersonalizar un debate y sólo centrarse en los argumentos, deja de lado a la persona y con ello podríamos ser incongruentes en nuestra apuesta por la persona y su valor intrínseco. Recordemos que anunciar la verdad tiene que estar siempre acompañada de la caridad.

3.     Las dos causas de la defensa de la Vida

Por muchos años el movimiento provida dirigió su mensaje sólo a nombre de los bebés en el vientre, invisibilizando a la mujer como víctima de la industria del aborto. Recordemos que nuestra causa son los bebés por nacer, cuyas vidas están en total vulnerabilidad, pero también la vida de la propia madre. Nos importa la seguridad y bienestar de la madre tanto como la del bebé. No olvidemos incluir en nuestro discurso una genuina preocupación por la mujer.

4.     Acción social

Nuestro discurso sólo tomará la suficiente fuerza cuando podamos reforzarlo con acciones. Hablar es muy fácil, pero meternos a la zona de guerra y dar nuestro tiempo y nuestras manos por la causa hará que el movimiento sea más congruente. De igual manera, ver con tus propios ojos el desastre del aborto y poder darle la mano a una mujer en situación vulnerable, te cambiará la vida por completo.

Sin duda alguna hay muchos más puntos en donde los provida coincidimos, pero si nos apostamos por estos 4; si cambiamos el discurso, si nos formamos debidamente, si vemos a la persona con la que discutimos como un todo, y si ponemos nuestras manos al servicio del movimiento, lograremos lo impensable. Obtendremos anécdotas increíbles para contar a las futuras generaciones y sin duda habremos puesto nuestro granito de arena para esta gran causa.

*Alison González es vocera de la organización Pasos por la Vida.

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