Libertad religiosa

1. En la Cámara de Diputados Federales, la Comisión de Gobernación y Población metió este martes 2 de marzo un proyecto de Decreto para reformar la fracción IV del artículo 29 de la Ley de Asociaciones Religiosas y Culto Público.

2.     El objetivo de esta iniciativa es reformar la Ley de Asociaciones Religiosas y Culto Público para sancionar expresamente a las asociaciones religiosas o ministros de culto que profieran expresiones o actos de discriminación.

3.  En contra de las personas con motivo de su identidad sexual o expresión de género; ello con objeto de evitar ataques desde organizaciones religiosas y sus agentes en contra de la población de la diversidad sexual.


4.     Esta iniciativa se suma a las leyes de “Perspectiva de Género” o más bien de “Ideología de Género” que cercenan la libertad de expresión a todo aquél que discrepe de dichos postulados.

5.     La podemos enmarcar en “Las leyes de privilegios LGBT” que poco a poco han venido imponiendo y que representan un peligro para las libertades individuales y colectivas.

6.     Son leyes gravemente opuestas a la libertad, pues rompen descaradamente un principio básico -y hasta ahora respetado con carácter general- de las democracias, el principio de neutralidad ideológica del Estado en una sociedad pluralista.

7.     Sepulta el criterio de que sobre la sexualidad se puede opinar, y que el Estado no puede imponer una determinada concepción de la sexualidad a todo el mundo ni exigir callar a quienes tenemos un punto de vista diferente.

8.     Esas leyes e iniciativas atentan contra los derechos constitucionales sobre la libertad de pensamiento, ideológica, religiosa y de educación. Se trata de un nuevo confesionalismo de género y de una amenaza totalitaria a las libertades públicas.

9.     La sola promoción de estos “supuestos derechos” afectan o limitan las libertades de opinión, de expresión, religiosa y de conciencia.

10.  La iniciativa anuncia la caza del disidente y del heterodoxo porque viene acompañada de restricciones a la libertad de expresión, el futuro adoctrinamiento en las escuelas y la búsqueda de un chivo expiatorio, de un culpable recurrente.

11.  Bajo esas premisas quienes estamos a favor de la vida, de la familia y de las libertades fundamentales, seremos sujetos de sanción por no plegarnos al nuevo Confesionalismo de Género y todas sus teorías aledañas.

12.  La nueva ley abre la puerta para que cualquier discrepancia sobre esa concepción de la persona -la de género- se convierta en algo sancionable, perseguible, por constituir una supuesta vejación o discriminación.

13.  Cualquier cosa que vaya dirigida hacia aquellas personas en las cuales el “sexo sentido” no coincida con el genético y morfológico mandando al caño la libertad de opinión y de expresión, derechos fundamentales de la Constitución.

14.  La aprobación de esta iniciativa llevará a eliminar el derecho de los padres a educar a sus hijos, a terminar la libertad de enseñanza y educación en las escuelas particulares, el respeto a su ideario por ser incompatible con la Fe Católica.

15.  Como en otros temas, ahora se ponen en tela de juicio la libertad religiosa, la de opinión, la de pensamiento, la de expresión, la de cátedra y los ciudadanos, pero en especial los niños, quedarán expuestos a graves riesgos de adoctrinamiento.

16.  Frente a quienes piensan que lo natural es la heterosexualidad, la Ideología de Género cree que lo natural es la diversidad sexual. Las leyes son la moral del Estado y esto está quedando plasmado en las leyes.

17.  Las libertades de pensamiento, conciencia y religión, así como los de opinión y expresión quedan seriamente amenazados, porque, aunque la palabra democracia no se les caiga de la boca, en realidad pasaremos ante un descarado totalitarismo.

18.  La iniciativa la había presentado la Diputada Reyna Celeste Ascencio Ortega del Grupo Parlamentario de Morena.

19.  Deberemos estar atentos ante estos avances para no regresar a modelos que creíamos superados del pasado, modelos de persecución religiosa contra todo a aquel que no se pliege al nuevo confesionalismo de género.

*Leonardo García Camarena es Presidente Nacional de la Unión Nacional de Padres de Familia

Los textos de nuestra sección de opinión son responsabilidad del autor y no necesariamente representan el punto de vista de Desde la fe.

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