Opinión

Las pinturas de María Reina que resguarda la Catedral

Del enorme repertorio de hermosas pinturas que atesora nuestra querida Catedral de México, destacan cuatro grandes lienzos del pintor oaxaqueño Miguel Cabrera, inspirados en advocaciones de la Letanía Lauretana. Son cuatro óvalos pintados en 1767 al óleo sobre tela, y miden 4.10 x 3.06 m.

Se encuentran colgados en los muros que limitan las entradas laterales, dos de ellos: María Reina de los Mártires y María Reina de los Patriarcas, se pueden observar junto a la puerta lateral poniente. María Reina de los Ángeles y María Reina de los Apóstoles se pueden ver en el lado oriente.

Pintura María Reina de los Ángeles, de Miguel Cabrera

La pintura María Reina de los Ángeles, de Miguel Cabrera se encuentra en la Catedral de México.

Pintura María Reina de los Mártires, de Miguel Cabrera

La pintura María Reina de los Mártires, de Miguel Cabrera se encuentra en la Catedral de México.

Pintura María Reina de los Apóstoles, de Miguel Cabrera

La pintura María Reina de los Apóstoles, de Miguel Cabrera se encuentra en la Catedral de México.

Pintura María Reina de los Patriarcas, de Miguel Cabrera

La pintura María Reina de los Patriarcas, de Miguel Cabrera se encuentra en la Catedral de México.

Los datos históricos relatan que originalmente las pinturas pertenecieron a la Capilla de la Purísima Concepción de la Iglesia grande de San Francisco de México, ubicada en la calle Francisco I. Madero en el Centro Histórico.


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En la época de la Reforma fue destruido el convento franciscano, desapareciendo sus capillas y los tesoros de arte sacro que había reunido durante tres siglos. Los óvalos de Cabrera, por su gran tamaño, fueron separados de sus primorosos marcos y llevados a la Academia de San Carlos; como no había espacio para su exhibición, ahí permanecieron hasta 1915, cuando las autoridades del museo pensaron en la conveniencia de un canje: cambiaron los cuatro lienzos por un enorme cuadro que pertenecía a la Catedral: “San Álvaro de Bazán dando gracias por la toma de la Goleta”, de Hendrich Van Balen, del siglo XVI. Actualmente se puede observar en la colección permanente del mismo museo.

Aprobado el intercambio de pinturas por el Cabildo Catedralicio, estás fueron trasladadas a la Catedral y colocadas en el lugar donde se encuentran ahora como ya se mencionó anteriormente, adornandolos con nuevos marcos.

Éstas hermosas obras de arte tienen un delicado colorido y obedecen a una estricta y tradicional iconografía que deja reconocer las imágenes y permite su plena comprensión.

Los lienzos se encontraban en malas condiciones, para la conservación de las monumentales obras era necesaria su restauración; afortunadamente se pudo llevar a cabo entre los años 2004 a 2007 recuperando todo su esplendor.

Te invito a conocerlos, visita la Catedral, y después de entrar o antes de salir por la puerta lateral poniente, no olvides levantar la vista y contemplar éstas hermosas pinturas de colosal tamaño, y también las del oriente, aunque por éste lugar no hay acceso, la puerta se conserva cerrada.

Más adelante comentaré el significado de cada una de estas pinturas.

*María del Socorro Sentíes Corona es guía turística de la Catedral de México. 

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