Opinión

La Sábana Santa, entre la ciencia y la fe

La lectura, el estudio y la meditación sobre la imagen visible en la Sábana Santa de Turín conducen principalmente a dos niveles de reflexión. Por una parte, el estudio de la imagen presenta un altísimo interés desde el punto de vista científico. Sobre todo en estos últimos 50 años, los científicos han intentado comprender a fondo sus características y su origen, realizando investigaciones correspondientes a los más variados campos de la ciencia: física, química, biología, informática, medicina legal, estadística, etc. En estos años la Síndone ha sido el centro de un amplio, articulado y encendido debate científico a nivel multidisciplinar. Por otra parte, la tradición ha identificado desde siempre la Sábana Santa con el lienzo funerario de Jesús de Nazaret, y en tiempos más recientes tal identificación viene avalada por modernos estudios exegéticos con resultados relevantes. Ello ha involucrado el campo de la fe cristiana abriendo un nuevo debate acerca de la relación entre la Síndone y la fe. Las últimas ostensiones (1998, 2000, 2010 y 2015) han contribuido a poner de relieve el significado pastoral y espiritual de la Sábana Santa.

Los dos modos de entender la investigación sobre la Sábana Santa naturalmente se han encontrado y desencontrado en muchas ocasiones, dividiendo a veces tanto a los encargados de los trabajos como a la gente común: Síndone, ¿objeto de fe y de veneración, u objeto de interés científico y de estudio? Con frecuencia, en estos últimos años las dos modalidades del enfoque sobre la Sábana Santa han estado contrapuestas, como si la una excluyese necesariamente a la otra, por ser incompatibles entre ellas. Se ha generado así un animado debate, quizá como nunca antes en el pasado, favorecido tanto por los modernos medios de comunicación como por el gran interés que han suscitado a nivel mundial las últimas ostensiones.

Por enfoque científico se entiende normalmente aquél según el cual la Sábana Santa es considerada exclusivamente como un objeto de estudio, y como tal, el único problema que se propone es intentar resolver los interrogantes acerca de su origen y autenticidad.

Por enfoque pastoral se entiende la lectura de la Sábana Santa a la luz de su mensaje intrínseco que, a partir de su estrecho e indiscutible vínculo con las Sagradas Escrituras, alcanza a ser un único y valioso inspirador de la vida de fe y el inductor de las obras de caridad que constituyen su verdadero gran fruto.

Poner en contraposición los enfoques científico y religioso es bastante peligroso porque se corre el riesgo, por una parte, de reducir la Sábana Santa a un “objeto muerto”, a una imagen que tiene significado sólo en sí y por sí, y que no influye absolutamente en nuestra vida y, por otro lado, de transformar la Síndone en una especie de ídolo al servicio de tesis apriorísticas e instrumentales. Estoy profundamente convencido de que presentar la Sábana Santa desde un enfoque exclusivamente científico o exclusivamente pastoral no es ni correcto ni útil para ningún tipo de destinatario. Pero, ¿están verdaderamente en contraposición los dos modos de acercarse a la imagen?

Personalmente creo que los dos enfoque son no sólo compatibles, sino complementarios, constituyendo las dos partes, ambas indispensables, de una correcta, eficaz y completa presentación de la Sábana Santa. Los dos pueden coexistir perfectamente siempre que se respeten los respectivos ámbitos de competencia y no se pretenda mezclarlos a toda costa forzando las conclusiones sin respetar las particularidades de cada uno de los enfoques. A tal fin es importante recordar, para evitar equívocos, que la fe cristiana no se funda ni se fundará nunca sobre la Sábana Santa. La fe cristiana se fundamenta en otras premisas, pero la Sábana Santa puede ser una ayuda si se ve como un valioso instrumento que, mediante el lenguaje de las imágenes, contribuye a la reflexión sobre el pilar de la fe: la Pasión, Muerte y Resurrección de Cristo.

*Bruno Barberis es Profesor de Física Matemática de la Universidad de Turín y es vicepresidente de la Cofradía del SS. Sudario de Turín.