Opinión

La fuerza de la comunicación familiar

La conexión emocional y espiritual que tienen las y los integrantes de una familia es muy poderosa. Aunque no todos estén siempre de acuerdo y tengan diferencias significativas, el apoyo emocional y el cariño existen. Sin embargo, es común que descuidemos el contacto, cuando es, precisamente, la comunicación constante el elemento más importante para proteger la seguridad de quienes queremos.

Leer: Hacia la nueva normalidad

Pensamos que, sin procurarla, la familia va a estar ahí en todo momento. Eso en cierto modo es cierto. Aunque tengamos semanas sin ver a nuestros padres o nuestros hermanos debido al cuidado en esta contingencia sanitaria, sabemos que, cuando todo esto acabe, vuelven la conversación y a convivencia. Sin embargo, tenemos que hacer un esfuerzo mayor. La falta de contacto físico no debe de significar, bajo ninguna circunstancia, el desconocimiento de cómo se encuentran.


Esto es necesario incluso para la prevención de delitos como la extorsión y el fraude. Una forma de engaño de estos delincuentes es hablar a los hogares o a los hoteles de manera aleatoria, para ofuscar a quien conteste el teléfono. Los delincuentes obligan (o más bien, convencen) a las personas de no salir, con amenazas y agresiones verbales.

De manera alterna, se comunican con la familia de la primera víctima, les inventan que se encuentra secuestrado y les exigen entregar dinero para su liberación. Y así, con una trampa mental, consiguen crear una situación virtual que inmoviliza a las personas.

En el Consejo Ciudadano, de enero a la fecha, hemos atendido 7 mil 976 reportes relacionados con extorsión de diferentes tipos en la Línea de Seguridad y en el Chat de Confianza 55 5533-5533. Pero gracias a la prevención de la ciudadanía, sólo el 4 por ciento se consumaron, es decir, se entregó dinero.

¿Qué es entonces lo que tenemos hacer en esos momentos de confusión y temor? Ante toda llamada de un desconocido que intente confundirnos, tenemos que encontrar fortaleza y calma interior. Así podremos reconocer que lo que dice la voz en el teléfono es falso y podremos pensar con claridad para actuar. Luego debemos colgar. No hay razón para mantener la comunicación con alguien que quiere causarnos un daño emocional. Y de inmediato debemos llamar a la familia, para saber que están bien y decirles que nosotros también.

Acompañemos, además, de la denuncia inmediata. En el Consejo Ciudadano contamos con una aplicación llamada “No + extorsiones” para identificar, bloquear y reportar este tipo de llamadas. Es gratis para cualquier celular con sistema iOS o Android.

En estos tiempo de COVID-19, la tecnología es una aliada para informarnos, para entretenernos, e incluso, para prevenir el delito. Sin embargo, la herramienta más eficaz en estos momentos para nuestra salud mental y seguridad es fortalecer la comunicación familiar. Mantengámonos cerca, aún en esta jornada de Sana Distancia.

 

¿Ya conoces nuestra revista semanal? Al adquirir un ejemplar o suscribirte nos ayudas a continuar nuestra labor evangelizadora en este periodo de crisis. Visita revista.desdelafe.mx  o envía un WhatsApp al +52 55-7347-0775



Google-news